Epi: «No podemos esperar un salvador»

La Voz

BÁSQUET CORUÑA

MARCOS MÍGUEZ

El entrenador del Leyma advierte que el fichaje que busca el club no va a ser una varita mágica y reivindica las buenas sensaciones del equipo ante el Valencia

07 ene 2025 . Actualizado a las 15:23 h.

El Leyma Básquet Coruña sigue con un ojo puesto en la enfermería, en la que un virus sigue golpeando a sus efectivos, y otro en el mercado, donde sigue tanteando un relevo para LJ Figueroa, pero de lo que no quiere despistarse ni un ápice es de lo que sucede en la pista. La derrota ante Valencia dejó buenas vibraciones, porque los coruñeses obligaron al solvente líder a emplearse bien a fondo para llevarse el triunfo. Pero a nadie se le escapa que los resultados ajenos condenan provisionalmente al equipo de Epifanio a las plazas de descenso antes de medirse este miércoles (20.00 horas, Movistar Deportes) al Baskonia, décimo clasificado.

«Vamos recuperando efectivos por una puerta y saliendo por la otra. Ignus ya pudo hacer algo, pero Álex no creo que viaje. Ha pasado tres días sin poder salir de la cama. Tenemos un par de procesos más, el más preocupante ahora parece el de Beqa (Burjanadze), aunque a ver de lo que son capaces los médicos. Es lo que hay. Así es difícil enlazar buenos días de sesiones. A ver si ya nos inmunizamos todos. Ojalá pase lo más rápido posible», lamentó Diego Epifanio en la previa. Tampoco recupera el burgalés a los lesionados Phil Scrubb y Augusto Lima. «Phil está más cerca», admitió. Pero Epi no mira más allá. «¿Si llega contra el Breogán? Aún no me interesa eso. Estamos centrados solo en Baskonia con los que somos», insistió.

La honrosa derrota ante el Valencia añade un ápice de confianza. «El otro día tiritona tras tiritona, no lo estamos pasando bien, aunque la química nos ayuda a llevar el día a día. Del partido salimos algo reforzados. Hicimos muchas cosas bien en una situación muy difícil. Seguimos dando concentración, actitud y esfuerzo al máximo nivel. Acabamos reventados. El partido nos exigió mucho y los jugadores hicieron un esfuerzo brutal. No ayudó porque no nos dio una victoria, pero las muestras de compromiso del grupo es algo bueno», quiso poner en valor el técnico.

Epi también quiso restarle expectativas a la incorporación de un alero, en la que se esfuerza la dirección deportiva tras la marcha del dominicano Figueroa a Salónica. «Está todo el ruido y el trabajo de traer a un jugador. Estamos llamando a muchas puertas, estamos viendo para incorporar al mejor jugador posible, en eso estamos. Aún no lo tenemos, no está aquí, no tiene billete de avión para llegar a Coruña, así que no podemos esperar. Si conseguimos fichar a alguien rodado, tampoco podemos esperar que vaya a ser un salvador. A ver si encontramos ese jugador que queremos tener y el virus nos deja trabajar», reconoció Epifanio. «Tendremos que tener la paciencia suficiente para que se incorpore el jugador cuando venga. Mientras, es mejor preocuparse de los que están», incidió.

«Laso es un ejemplo para todos»

El rival de hoy tampoco atraviesa su mejor momento. «Es Baskonia y Baskonia siempre tiene grandes proyectos. «Compitieron contra el Real Madrid hasta el final sin Howard, posiblemente su mejor jugador de anotación y talento. Fallaron dos bandejas, que igual el resultado hubiera sido otro», señaló sobre el compromiso más reciente de los de Pablo Laso en el que cedieron ante los blancos (82-89). «Tienen la incorporación de Samanic, que les va a dar poste bajo, rebote. Es un equipo pensado para competir muy bien físicamente en dos competiciones. Tienen mucho talento individual y son muy peligrosos en el uno contra uno, en el pick and roll. Es una plantilla que nos va a exigir muchísimo. No podremos pararnos ni en el rebote ni en el balance defensivo ni uno contra uno. Es que sino te destruye. Es una plantilla muy bien pensada», añadió.

Sobre su homólogo en el banquillo del Baskonia tuvo Epifanio palabras de halago. «Pablo tiene un currículo envidiable, sus equipos juegan muy bien al básquet. Es un ejemplo para todos los entrenadores», recalcó Epi.