Los ejercicios de propiocepción, claves para prevenir roturas de ligamento cruzado

Ana Domínguez

DEPORTES

Miguel Toña | EFE

18 dic 2023 . Actualizado a las 18:38 h.

Realmente no tengo del todo claro que las roturas de ligamento cruzado sean más frecuentes que antes, pero sí que es cierto que se han estudiado muchas cosas, desde el tipo de césped, de botas, en las chicas incluso el momento hormonal... Hay muchas causas por las que se puede romper, pero no sé si ahora sucede más que antes. Siempre ha sido una lesión muy frecuente. Hay deportes en los que son más habituales, bien porque sean de contacto o explosivos. Fútbol, balonmano, esquí, artes marciales... Tiene bastante incidencia.

Este tipo de roturas se produce por un esfuerzo, bien sea corriendo solo o después de un salto. Generalmente los jugadores apoyan un pie, este se queda fijo y, el cuerpo o la rodilla, rotan. En ese sentido es muy importante la prevención. En los equipos profesionales hacen entrenamientos de propiocepción, pero en niveles más bajos sí que es verdad que no se realizan tanto como se debería. Hay unos receptores neurológicos en las articulaciones que mandan información al cerebro de cómo está la rodilla. Eso hay que entrenarlo para que la articulación se sepa defender en los movimientos bruscos o explosivos. De hecho, después de romperse el cruzado es más fácil que vuelva a suceder en la misma rodilla o en la otra, y eso es por pérdida de propiocepción.

Lo primero que hay que hacer cuando se sufre una es intervenir. La cirugía no es compleja, pero la recuperación es bastante larga. Hay que esperar a que el ligamento nuevo se integre. En general, se puede empezar a trotar a los dos meses, a correr a los cinco y a jugar al fútbol a los ocho.

Ana Domínguez es doctora en medicina y traumatóloga en la clínica Iconica Sports.