Aspirante a no dar la sorpresa


Llegamos una año más al mayor evento televisivo del planeta, pero si está leyendo esto, seguramente usted ya sabe lo de los 300 millones de espectadores o los 6 millones de dólares que cuestan los 30 segundos de anuncio. Usted está aquí para saber qué va a pasar una vez pite el árbitro el comienzo del partido. Pues bien, vamos allá.

Como siempre la Super Bowl enfrenta a los dos mejores equipos de la NFL: el campeón de la AFC (Kansas City Chiefs) y el de la NFC (San Francisco 49ers). Como tantas otras veces, tenemos un gran enfrentamiento entre ataque y defensa, entre el aspirante y el inesperado.

Por un lado los Kansas City Chiefs son el mejor y más versátil ataque de la NFL. Conjuntan en el mismo equipo nombres como Patrick Mahomes, Travis Kelce, Tyreek Hill o Sammy Watkins, un elenco de ataque no solo talentoso sino prácticamente indescifrable. Capaz de producir yardas por aire y por tierra o incluso improvisar con su quarterback, hace de este ataque uno de los más complejos de detener o incluso de entender. El aspirante, que el año pasado se quedó a las puertas, cayendo ante los New England Patriots y que este año cumplió la previsión llegando, por fin, a los que todos sabíamos que antes o después iba a llegar.

Y a esto se enfrentará la todopoderosa defensa de los 49ers. Ya nada queda de aquellos San Francisco de Montana. Ahora estos son los 49ers de Nick Bosa, Richard Sherman, Dee Ford o el propio DeForest Buckner. Hacen de esta defensa una de las mas contundentes pero, sobre todo, la que más presión es capaz de ejercer sobre el quarterback rival usando menos hombres, lo cual convierte a esta defensa en la más difícil de abordar de la Liga. Es la sorpresa con la que nadie contaba. Si al principio de la Liga se hubiese preguntado qué equipo de la NFC iba a llegar a la Super Bowl, probablemente los 49ers serían uno de los tres o cuatro últimos que se diría, pero aquí están y ahora a ver quién les para.

Esto no significa que los Chiefs no tengan una buena defensa o los 49ers no tengan un gran ataque, ya que casi nadie llega a una Super Bowl sin tener las dos cosas, pero lo que brilla en estos equipos es uno de los dos aspectos por encima del otro. Bueno, eso y, sin duda, las bandas, ya que en la de los Chiefs tendremos al grandísimo y veteranísimo Andy Reid, un genio de la estrategia un hombre de playbook, todo un veterano de más de veinte años de experiencia. Quizá su única pega siempre ha sido no culminar los momentos importantes como este.

Y del otro lado Kyle Shanahan, el hijo del mítico Mike Shanahan en la que es su primera incursión como head coach. Con solo dos años de experiencia ha conseguido llegar a una Super Bowl. Tiene una mente privilegiada para el ataque (sí, ya sé que he dicho que los 49ers eran buenos en defensa; ahora lo explico), un coach que siempre ha ejercido como coordinador de ataque y que, creo sinceramente, que por eso en este equipo ha fichado tan buenos jugadores de defensa. Porque piensa que, con su mente en ataque y estos chicos en defensa, podrá lograr el equilibrio necesario para ganar. Por otro lado, su juventud y su fracaso en la Super Bowl a la que llegó con Atlanta le pueden pasar factura.

Así llegamos. El MVP del año pasado, Mahomes, contra Bosa, Hill contra Sherman, el clásico ataque contra defensa. Solo queda sentarse y disfrutar del mayor espectáculo del mundo. This is America. This is the Super Bowl.

Carlos Pastoriza, Charli, es presidente del Black Widow Towers

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