Cristy Shedimar: «Soy mujer, ciega de un ojo, lesbiana y he logrado ser campeona de Europa»

La gallega cuenta cómo el kárate le ayudó a superar una depresión y a enfrentarse a sus propios miedos

A. C.
La Voz

«Yo quería aprender a hacer la onda vital igual que Goku», dice, entre risas, la santiaguesa Cristy Shedimar Tojo. Con 32 años, recuerda lo que la inspiraba cuando con 8 empezó a practicar kárate en Negreira y se convirtió en una apasionada de las artes marciales. No sabía entonces que el deporte sería su gran aliado para superar muchos de los desafíos que iba a afrontar en la vida.

Ciega del ojo derecho, Cristy recuerda cómo sus abuelos lucharon hasta más no poder para conseguir que recuperara la vista. «Ellos se recorrieron medio mundo, literalmente, intentando buscar una solución al tema de mi vista», cuenta la compostelana, que viajó a Cuba y EE.UU., por ejemplo, en busca de respuestas. Por decisión de los abuelos, vino a vivir a España a los siete años y dejó Caracas (Venezuela), donde nació.

La solución, como imaginaba, no apareció. Según explica, caminaba por ahí, tropezaba con todo y no sabía muy bien dónde estaban los objetos. Así que en Negreira, por recomendación de uno de los médicos que la atendía, el kárate entró en escena, ya que la técnica deportiva podría ayudarla en la percepción de la profundidad. Como fan que era de Son Goku, fue fácil convencerla.

Escuela propia

Desde entonces, lleva más de 20 años en el deporte como competidora, árbitra, profesora de kárate y autodefensa y también directora de su propio club, el Avalon Kai. La escuela fue creada en el 2011, en Santiago. Sobre la cantidad de títulos que tiene, es sincera: «La verdad es que no lo sé. He perdido la cuenta en los 70 títulos. Y no sé cuántas medallas tendré. Pero, son bastantes».

Las dos últimas llegaron este mismo año. En enero ganó el Campeonato de España, lo que le permitió clasificarse para el Europeo. El pasado fin de semana afrontó el reto continental del parakárate y volvió a subir a lo más alto del podio. Llevaba tiempo sin ejercitarse. Una fuerte depresión la había apartado de los tatamis. Y, precisamente, fue el deporte el que le devolvió la alegría y las ganas de vivir. Con él se desafió a sí misma y se enfrentó a sus propios miedos. «El verdadero motivo por el que me presenté al campeonato español ha sido porque yo he salido hace poco de una depresión muy grande. Hace dos años que mi abuela se murió y mi situación familiar ha cambiado muchísimo», cuenta la campeona.

Desde hace dos años, dice, ha visitado psicólogos y psiquiatras, pero se veía sin motivación alguna. «Me costaba la vida. Despertarme cada mañana, salir de casa, ir a trabajar,... Las cosas cotidianas me estaban costando muchísimo». Y el deporte, de nuevo, se hizo importante. «Una de las psicólogas me recomendó que me presentase al campeonato, para ver que podía hacerlo, para enfrentarme a mis miedos. Y así llegué a un punto al que no contaba con llegar», añade con una sonrisa.

Sin referentes

Haber encontrado fuerzas para seguir adelante se convirtió en la gran victoria de una mujer combatiente que en la vida ha tenido que superar numerosas dificultades. Y todo ello, sin un referente femenino en el que reflejarse. «Soy mujer, directora de un club, profesora de autodefensa y kárate, ciega de un ojo, lesbiana y he logrado ser campeona de Europa. Creo que durante muchísimos años, me faltaron referentes femeninos en todo. Me faltaron referentes lésbicos, referencias en el mundo del cine, de mujeres guerreras... Es cierto que, en los últimos años, gracias a la ola de feminismo que hay, las guerreras están mucho más visibilizadas», explica con entusiasmo.

Y con esta fuerza participa en numerosos proyectos. Entre otros, el que desarrolla con el colectivo Lésbicas Creando, con el que imparte clases de autodefensa en varios puntos de Galicia. «Es un espacio donde nos preparamos para todas las violencias que vivimos como mujeres, en la piel de una mujer. Creemos que es bastante necesario, no tanto por el hecho de que vamos a salir chicas ninjas de ahí, sino por todo el trabajo psicológico que tenemos detrás y, sobre todo, para cambiar la manera de ver el mundo de la autodefensa», explica.

Experiencia

Cristy Shedimar Tojo se destacó como la primera gallega en participar en un Campeonato de Europa de parakárate en la categoría de discapacidad visual femenina. Ganó el oro el pasado sábado, en Guadalajara. Sandra Sánchez y Damián Quintero, otras estrellas del kárate español, también subieron a lo más alto del podio conquistando cada uno su quinto oro. Participan más de 500 karatecas de 51 países, entre ellos Kosovo.

«¡Es súper guay! Se compite con gente de diferentes países, ves cómo entrenan. Sobre todo, a mi lo que me gusta es ver a mujeres diferentes, de culturas diferentes, eso me encanta», recuerda la compostelana, que dice también llenarse de orgullo cuando los medios de comunicación dan cada vez más visibilidad en el deporte a las mujeres y a las personas con discapacidad.

«Voy a disfrutar de esta experiencia tan bonita que me ha brindado la vida. Mi mayor expectativa es poder continuar ahí junto a los mejores competidores de Europa en el kárate», dice. Sobre la preparación, contesta satisfecha que entrenó todo lo que puede «de una manera excepcional para ir al Europeo y poder hacer algo digno». Y finaliza: «Con eso yo estoy más que feliz».

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