La oportunidad que les negó Grecia

Alberto Monteagudo dejó el Apollon Esmirna antes de medirse al Aris Salónica de Paco Herrera


LUGO / LA VOZ

Partido de reencuentros en el Ángel Carro. Alberto Monteagudo (Valdeganga, 1974) se medirá mañana a Las Palmas de Paco Herrera (Barcelona, 1953). El rival le motiva al manchego por doble motivo: se siente muy vinculado al equipo canario y podrá medirse con uno de los entrenadores que le marcaron en su carrera como futbolista.

«Paco me llamó estando en Grecia, fue mi entrenador en el Mérida y Telmo, su preparador físico, también me llamó y quedaremos para comer», dice Monteagudo sobre su relación con el técnico rival. Herrera cogió las riendas de Las Palmas hace un par de semanas tras dejar el Aris Salónica. «He salido de allí por decisión propia, todavía estaba de camino cuando me llamó el presidente. Las Palmas era el único equipo por el que yo estaba dispuesto a volver a entrenar en España», explicaba el técnico catalán en su presentación. Monteagudo se fue del país antes de que el calendario les cruzase, después de tres derrotas con el Apollon Esmirna. «Me dijo que el mismo desastre que tenía yo, lo tenía él, aunque su equipo fuera más grande. En Grecia es así. Me apoyó en los momentos más difíciles porque sabía que no tenía campo de entrenamiento, cosas que pasan allí. Luego cuando fichó aquí le puse un mensaje», relata.

Los dos guardan un grato recuerdo de su pasado en Las Palmas, Herrera consiguió ascender a los canarios y Monteagudo defendió la camiseta amarilla cuando jugaba como mediocentro. «Le deseo lo mejor, pero a partir de la semana que viene, porque nosotros necesitamos ya ganar y ellos tienen capacidad para reaccionar en la segunda vuelta sin problemas», dice con una sonrisa el manchego. Sabe que su rival está atravesando un mal momento, que «es una plantilla que está un poco nerviosa, hay prisa. He jugado cuatro años en la Unión Deportiva y el fútbol se respira por todos lados en esa isla y tienen un plantillón. Qué pasa: que han cambiado de entrenador, están en un momento que no es fácil y que esta Liga es de lo más igualado que puede haber en Europa».

Reencuentro con Rubén Castro

Mañana, Monteagudo también se reencontrará con Rubén Castro, con el que coincidió como jugador. «Le diré que aparezca la semana que viene», dice entre risas. «Es talento puro, es de un barrio humilde de Las Palmas, juega como si estuviera en la puerta de su casa. No tiene presión, es un jugador único, el mejor jugador de la historia del Betis, pero es cierto que tiene 37 años y ya la necesita más cerca del área».

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