Los planes de Prado se tuercen

Marta de Dios Crespo
MARTA DE DIOS LUGO / LA VOZ

DEPORTES

El piloto lucense fue operado esta semana en Bélgica de una fisura en el codo y no volverá a subirse a la moto hasta el mes de febrero

29 dic 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

La fatalidad se ha cruzado en el camino de Jorge Prado. El piloto lucense, que la temporada pasada causó sensación en su debut en el Mundial de MX2, no volverá a subirse a la moto hasta febrero. El de KTM fue operado este miércoles en Bélgica de una pequeña fisura en el codo. Aunque la intervención salió bien, ya ha descartado su participación en el internacional italiano de motocrós que le serviría como preparatorio para el próximo campeonato del mundo.

Italia fue precisamente el escenario del accidente. El deportista gallego, que en unos días cumplirá los 17 años, volvía de hacer una excursión con la moto y decidió rodar un poco en un circuito cerca de casa. Se cayó en una salida de pista y se golpeó con una piedra en el codo. «Al principio pensamos que no era nada grave y aunque lo tenía un poco inflamado, apenas le dolía», cuenta su padre, Jesús Prado. Decidieron hacer un chequeo por si acaso y descubrieron la lesión. Volaron a Bélgica a consultar con un especialista.

Jorge Prado se había roto un trocito del hueso, «una zona sensible porque toca varios ligamentos». Le introdujeron dos tornillos para ayudar a su soldadura y le escayolaron la zona. En dos semanas pasará una primera revisión para comprobar su evolución y decidir si pueden pasar a otro tipo de sujeción que le permita una movilidad mayor. «Hasta entonces nos vamos a quedar aquí y veremos después si volvemos a Italia», cuenta Jesús Prado, que aunque no aventura plazos confirma que «antes de febrero seguro que no se vuelve a subir a la moto». Dedicarán el mes de enero a recuperar la lesión completamente y hasta febrero no prevén empezar a trabajar la musculatura del brazo y la forma física. «La moto es lo que menos nos preocupa ahora, no queremos que por subir debilitado vuelva a lesionarse», se sincera su padre. Consciente de la exigencia del calendario del mundial, que comenzará en Argentina la primera semana de marzo, espera que estos tres meses que se ha pasado entrenando le sirvan como base.

«Es una pena, porque estaba en un momento de forma excelente, mucho mejor que el año pasado», lamenta Prado. Aunque su hijo era el más pequeño del lineal y nunca antes había competido en un campeonato del mundo de motocrós, cerró el 2017 con tres oros, cinco podios y el cetro de las salidas rápidas con 14 holeshots en el Mundial.