Rubén Eiriz Mata: «La motivación la tengo intacta»

Inés Martínez / P. G. A CORUÑA / REDACCIÓN

DEPORTES

EDUARDO PEREZ

El colegiado coruñés se quedó a dos décimas del ascenso a Primera, y sigue siendo uno de los valores gallegos

12 ago 2017 . Actualizado a las 19:43 h.

Rubén Eiriz Mata (A Coruña, 1979). Árbitro de Segunda División y once veces internacional en fútbol playa. Al coruñés se le ha escapado un sueño esta temporada, el del ascenso a Primera División pero aun así, al hablar sobre ello se muestra tranquilo y optimista, con motivación en sus respuestas.

-¿Qué faltó en esas dos décimas para lograr el ascenso?

-Es un cúmulo de cosas. Nosotros tenemos una baremación anual en la que te puntúan por las acciones en los partidos y luego tenemos unas puntuaciones técnicas y físicas. A veces no es cuestión de qué me faltó, sino de qué hicieron mejor que yo. Honestamente, estoy muy contento pero otras personas que lo han hecho mejor son las que han ascendido.

-¿Sigue siendo el ascenso a Primera su principal objetivo?

-Es mi sueño desde que empecé con nueve años. La temporada pasada quedé noveno y esta sexto, así que a ver si hay suerte y el año que viene lo consigo. El objetivo, deportivamente hablando, es la Primera División, pero emocionalmente es dar lo mejor de uno mismo y que no te quede nada en el camino. Lo del ascenso no es mi problema, no es algo que esté en mi mano, no hay frustración. Además, con el fracaso se llega a la victoria. Si no es un año, será el siguiente. No he llegado a Primera, pero me siento de Primera por tener la suerte de llevar en la banda a dos amigos, Roberto Vázquez y Diego Sánchez. Es la primera vez que hay un trío profesional completo en A Coruña en la historia de la RFEF desde que hay árbitros profesionales.

-¿Se pone un límite para alcanzarlo?

-Sí. Por estatutos, tengo posibilidad de ascender hasta los 41 años, y yo tengo 37. Es indudable que cada año que pasa se pone más difícil pero como, de momento, parece que la cosa no va a menos pues la motivación la tengo intacta.

-Si lo logra, ¿se plantea vivir exclusivamente del arbitraje?

-Estoy en excedencia desde hace tres temporadas por este sueño, pero es cierto que llegar a Primera no te garantiza tener una salida económica de años, por mucho que ascienda o me quede en Segunda voy a tener que retomar mi cargo como Guardia Civil.

-Ha decidido dejar el fútbol playa, donde más ha destacado. ¿Por qué esta modalidad y no el fútbol?

-Mi primer año en Segunda me coincidió con muchos partidos de fútbol playa, como el Mundial de Portugal, los Juegos Europeos de Bakú... y perdía muchas jornadas de fútbol y eso me repercutía, no solo a mí, sino también a mis asistentes. Yo en fútbol playa ya había cumplido todos mis objetivos. Y en fútbol estar así a las puertas de una categoría como Primera División es algo que no puedes dudar y por eso decidí marcharme del fútbol playa.

-La iniciativa de convertir el arbitraje en una actividad extraescolar, de la que forma parte, ha tenido un gran éxito. ¿Esperaba esta acogida?

-La idea surgió del Comité Gallego de Árbitros y tuve la suerte de que el presidente contó conmigo para llevar la actividad. No contábamos con tener tanta aceptación entre los niños. Pensábamos en diez alumnos apuntados y hemos tenido casi cien, por lo que ha sido un éxito sin precedentes que además continúa, porque pretendemos expandirlo en otras provincias y contamos con este año afianzar la actividad. En Tafad queremos hacer algo también pionero. Los alumnos van a salir con el título de árbitro y es un gran avance.

-Javier Mella ha sido nombrado nuevo delegado de árbitros en A Coruña. ¿Cómo lo valora?

-En A Coruña hemos tenido muchos cambios estos últimos cinco años con hasta cuatro delegados y tres presidentes del Comité Gallego. Evidentemente, no es lo deseable, pero desde que ha llegado Bernardino González Vázquez hemos encontrado mucha estabilidad y ahora se ha hecho una apuesta por Javi Mella, que es muy querido en la delegación. Creo que van a venir buenos años y espero que sea definitivo y duradero. Aquí necesitamos eso, estabilidad, que se pueda hacer un trabajo a largo plazo. Igual que en el Comité Gallego ya hay estructuras sólidas y están dando sus frutos, espero que también se vea reflejado a nivel de A Coruña.