Misión cumplida, ¿y ahora qué?

j. m. fernández REDACCIÓN / LA VOZ

DEPORTES

MARCOS MÍGUEZ

Tras dos «play off» de ascenso, al Leyma le toca ahora decidir si empieza de cero o da un paso adelante

20 may 2017 . Actualizado a las 16:41 h.

El Leyma Coruña clausuró definitivamente su temporada, una campaña en el que pese a haber quedado apeado en primer ronda, consiguió el objetivo de clasificarse para los play off. En la Liga más apretada de los últimos años y con 18 equipos (16 el año pasado), el cuadro coruñés ocupó la sexta posición, prácticamente similar a la de entonces (5ª).

Sin apenas tiempo para meditar la eliminación ante el campeón del año pasado, un equipo con un presupuesto muy superior al del Leyma y que cuenta con jugadores con experiencia en la ACB y en proyectos que han logrado el ascenso, un tuit de Zach Monaghan ha abierto el debate. «Gracias Coruña para dos años incredible. A city deserves ACB sorry we could not help achieve. A special place in my heart. Un abrazo» [Textual]. En su particular mezcla de español e inglés, la figura del conjunto coruñés se disculpa por no conseguir el ascenso a la ACB y recalca que A Coruña ocupa un lugar especial en su corazón. ¿Y ahora?

La temporada

Objetivo cumplido

 El Leyma prácticamente ha calcado el resultado de la pasada campaña. Es cierto que entonces superó una eliminatoria de play off, pero no lo es menos que esta temporada se abrió el abanico de favoritos con el descenso del Gipuzkoa y la ampliación de la LEB Oro. Además, el cuadro coruñés sufrió en el último tramo liguero la perdida de Dagoberto Peña, el que hasta entonces había sido su mejor jugador. El dominicano, que acaba de fichar por el Estudiantes, fue vital para que el Barça B salvara la categoría, al sumar diez victorias en las doce últimas jornadas. Para colmo, una infección vírica privó de los play off a Justin Johnson, el jugador llamado a sustituir a Peña. Aún así, sin la que debería ser su principal referencia ofensiva, el Leyma estuvo vivo hasta el últimos minuto del quinto partido.

El futuro

¿Preparados para crecer? En los dos últimos años, además de clasificarse para los play off con uno de los presupuestos más modestos de la categoría, el club ha impulsado la carrera de jugadores como Beqa Burjanadze -ahora en el Andorra- o Dagoberto Peña. Un balance positivo, pero tras estas dos temporadas , ¿está ahora preparado para, por ejemplo, retener a Zach Monaghan, o se verá obligado a comenzar de nuevo desde cero? Además de mantener el nivel competitivo, la grada de Riazor ha presentado mejor aspecto que la campaña anterior. Por el momento, ni la ACB ni la federación son capaces de aclarar lo que sucederá en el futuro inmediato con el baloncesto español, pero algo está cambiando. Parece que tanto el canon como el fondo de regulación de ascensos se van a reformular, por lo que estar bien posicionado de cara a lo que se avecina puede ser decisivo para el futuro del baloncesto coruñés. Y ese parece el reto de un club que acaba de confirmar su quinta temporadas consecutiva en la LEB Oro.

La base

Más ambición en la cantera

Para el Leyma Coruña ha sido fundamental el contar con una cantera que acoge unos 400 niños, una base social amplia para motivar el baloncesto coruñés. Con el ascenso a la EBA del filial, el club tiene la oportunidad de apostar también por el crecimiento cualitativo. La próxima temporada, el área coruñesa se concentrarán al menos cuatro equipos -Betanzos, Culleredo y Narón, además del filial- en la EBA, algo que debe servir para dinamizar el baloncesto en la provincia.

Cuerpo técnico

¿Seguirá Tito Díaz?

 Acaba de cumplir su cuarta temporada en el Leyma Coruña, firmando tres clasificaciones para el play off. Tito Díaz ha sido importante para asentar el proyecto y, sobre todo, para consolidar una forma de entender el juego. Nunca ha ocultado que se encuentra cómodo e identificado con el proyecto. Aunque ni el club ni el entrenador lo han manifestado públicamente, para que los caminos de ambos vuelvan a confluir parece necesario, por una parte, formalizar un proyecto más ambicioso y, por otra, conseguir un entorno más profesional para el primer equipo, tanto en instalaciones como en condiciones de trabajo.