El Leyma Coruña, con Justin Johnson y Kyle Rowly, quiere rentabilizar en Riazor frente al Cáceres el triunfo de la semana pasada en Burgos
03 mar 2017 . Actualizado a las 05:00 h.El esprint final, nueve partidos, el último cuarto de la fase regular. El Leyma Coruña inicia esta tarde (Palacio de los Deportes de Riazor, 21.00 horas) la cuenta atrás, esa que le debe de llevar al play off por el ascenso en la mejor posicion. Recibe hoy al Cáceres, un rival que busca con ahínco la novena plaza, algo de lo que estaba muy alejado tras un mal inicio de temporada, pero a lo que se ha acercado con cuatro victorias en los últimos cinco partidos. Para el cuadro coruñés la cita representa una buena oportunidad de poner tierra de por medio con un rival directo, no perder distancia con el grupo de cabeza y refrendar en su cancha el espectacular triunfo en Burgos de la semana pasada.
«El objetivo es ser nosotros, un grupo valiente, alegre y atrevido, pero precipitación», asegura Tito Díaz, en clara referencia al tropiezo de hace quince días en Riazor frente al Rioja. Entonces, por detrás en el marcador desde el segundo cuarto, el Leyma dispuso de ocasiones para volver al partido, pero las prisas acabaron por decantar el choque para los visitantes. «Nos debemos una por ese día», insiste el técnico del cuadro coruñés, que además confía en que Justin Johnson continúe con su proceso de integración -«aún le falta algo, pero es un jugador de equipo, muy inteligente y que nos va a ayudar mucho»- y en la aportacion que pueda prestar Kyle Rowly en su reencuentro con el conjunto coruñés: «Más fácil de acoplarse. Ya nos conoce».
Con el refuerzo de Rowly, Tito Díaz dispone, probablemente, de la plantilla más profunda de la categoría: doce jugadores para repartir minutos, una ventaja en el aspecto físico y una buena baza en los play off. «Eso tiene muchos aspectos positivos. Mayor competencia, más posibilidades...», reconoce Tito Díaz, que también advierte de los problemas para repartir minutos. «Esto no son matemáticas. Por ejemplo, Cáceres mueve solo siete u ocho jugadores y su última victorias -Melilla- ha sido en la prórroga».
Para superar a Cáceres, un rival que necesitó anotar más de 80 puntos en sus tres victorias a domicilio, Tito Díaz cree que será necesario «un buen nivel defensivo, estar muy atentos a Marcius, concentración y rebote. Debemos ser nosotros, pero sin precipitarnos». La receta para imponerse a un equipo cuya seña de identidad es que juega con cuatro abiertos y un grande (Marcius).
En la primera vuelta, Cáceres se llevó la victoria tras disfrutar de rentas de hasta 20 puntos; aún así, el Leyma consiguió ponerse por delante en el último cuarto, pero los triples de Rakocevic y Sergio Pérez -un falso cuatro con muy buena mano- cortaron la reacción visitante.