El Club Deportivo Lugo firmó en Elche su más abultada victoria a domicilio en sus seis temporadas en Segunda, las cinco últimas de forma consecutiva. Además, suma doce goles a favor en cinco jornadas, cinco más que su cota más elevada hasta la fecha, que se remonta a la campaña 2013-2014. Los lucenses completaron una actuación redonda, con dominio absoluto, llegadas continuas y fluidez en la circulación de la pelota.
Bajo el dominio de un sobresaliente Carlos Pita. Controló mayoritariamente el partido con su posición, su orden en el juego, sus decisiones en los movimientos del balón y decisivo con varios pases antológicos entre líneas. Así, llegó el primer gol: recuperación en la salida de pelota ilicitana y asistencia al hueco hacia Pedraza. Tanto en propia puerta, sí, pero el centro que afortunadamente desvía Pelegrín se produce debido a que sitúa el esférico entre centrales y portero, esa zona tan compleja, tan dubitativa para las zagas y donde cada despeje sin «pierna dura» puede suponer un gol en contra. De Souza «Deco» es, quizás, el principal ejemplo de futbolista que creaba goles de este modo en su etapa en el Barça. Las casualidades no existen. Pedraza marca diferencias con su estilo de encarar a sus pares, de ir hacia la portería rival como meta principal. Tercer gol de Campillo, omnipresente, en cinco jornadas. Maravillosa asociación con Pedraza en el 0-2, con dinamismo, moviéndose entre ambos entre líneas sin permitir que los rivales se ubiquen, así como remate colocado y decidido. Seguramente, su confianza le permite esta eficiencia. Trece goles con el Rayo Vallecano B, en Segunda B, hace apenas dos campeonatos. Y que no se obvie su magistral lanzamiento de saque de esquina en el 0-3. Bordeó el gol olímpico. Porcentaje decisivo de Campillo en el gol de un Igor Martínez que no termina de explotar a orillas del Miño, pero al que seguramente este tanto le otorgue un plus de confianza. El gasteiztarra aporta más por el centro, entre líneas, con esa energía que Bielsa valoró en su día. La banda derecha es territorio prácticamente en exclusiva de Iriome por razones fundadas.
Otra noticia sobresaliente es que José Juan interviene, mayoritariamente con acierto, pero sin ser insultantemente protagonista como en la temporada pasada. Dos partidos consecutivos con portería a cero. Apenas sufrieron defensivamente en el Martínez Valero. El Elche C.F. intentó mover el cuero como hoja de ruta exclusiva, pero sin ideas a partir de tres cuartos y con ausencia de alternativas.
Mañana, el equipo merece una entrada masiva en el estadio. Siempre han sobrado los motivos. Y ahora, incluso más.