Miguel Alvariño entrena en casa antes de viajar a Río en 15 o 20 días
06 jul 2016 . Actualizado a las 05:00 h.Cinco meses de concentraciones y competiciones acaban de suponer dos vueltas al mundo para el arquero pontés Miguel Alvariño. Desde que en febrero tomó un primer avión a San Diego, en Estados Unidos, pisó México, Corea del Sur, China, Colombia, el Reino Unido, Turquía, Holanda y Alemania. Viajes que, unidos a los traslados desde Galicia a Madrid y los desplazamientos en coche arrojan unos 76.000 kilómetros. A los 22 años, el vigente campeón de la final de la Copa del Mundo vive la temporada más extenuante de su vida. No solo por los desplazamientos, sino por la carga del proceso de selección olímpica por parte de la federación española. Necesitaba asegurarse una de las tres plazas que había contribuido a ganar para el país en el Mundial de Copenhague del 2015. «Los nervios de todo el año me impidieron disfrutar. Esa presión nos afectó a todos y quizá por eso no tuvimos mejores resultados», reflexiona Alvariño, que llegó el sábado a su casa en la aldea de Pena de Eiriz, del lado de As Pontes en la frontera con As Somozas.
Ir a Estados Unidos y México supuso 21.000 kilómetros; a Corea y China, 22.700; a Colombia, 17.000; al Reino Unido, 4.000, a Turquía, 7.000; y a Holanda y a Alemania, 4.300.
El deportista del Clube Sílex de As Pontes competirá en la prueba individual y por equipos en Río. Y al final, el conjunto español lo forman los tres arqueros que lograron la clasificación en Dinamarca. Alvariño, que en principio se instalará en la Villa Olímpica de Barra de Tijuca, competirá junto a Antonio Fernández y Juan Ignacio Rodríguez en el Sambódromo de Marqués de Sapucai, a una hora de distancia.
A unos 15 o 20 días de viajar a Brasil dentro de una primera avanzadilla de la delegación olímpica española, trata de recuperar las mejores sensaciones rodeado de su familia y su entrenador de siempre, Manolo Buitrón. «Ahora estoy con muchas ganas, aunque todavía no me encuentro en mi mejor momento. Pero tampoco estaba bien antes de los Juegos Europeos de Bakú ni de la final de la Copa del Mundo de México». Y en ambas citas se marchó con un oro colgado del cuello.
La exigente temporada no le impidió rendir en los estudios, consciente siempre de que el tiro con arco no permite a los olímpicos españoles ser plenamente profesionales. Pese a los viajes y las competiciones, completó su ciclo medio de Electromecánica de Vehículos, a falta de las prácticas, que deja para septiembre, a la vuelta de Río.
«Quiero ir como sea a la ceremonia de apertura, aunque duerma menos»
El calendario de tiro con arco vuelve a comenzar incluso antes de la ceremonia de apertura. La ronda clasificatoria se celebra el día 5 de agosto, el día que concluye con el gran espectáculo de inauguración de los Juegos en Maracaná. Pero, además, al día siguiente, el sábado 6, se disputan las eliminatorias por equipos masculinos, en la que Alvariño participa con España. El deportista pontés entiende que vale la pena hacer un esfuerzo para disfrutar de la experiencia del desfile con la delegación española. «Queiro ir como sea a la ceremonia de apertura, aunque duerma una hora menos», comenta Alvariño, de 22 años. Aunque todavía no trataron el tema con el seleccionador, el coreano Hyung Mok Cho.
Ese día 6 las eliminatorias por países comenzarán con los octavos a las nueve de la mañana, y los cuartos, semifinales y final, a partir de las dos de la tarde. Alvariño descansará el día 7 y abrirá su papel en la prueba individual con las dos primeras rondas, el 8, 9 o 10 de agosto. Octavos, cuartos, semifinales y final se concentrarán en el día 12.