Un campeón sólido y valiente que merecía un grande

Manuel Piñero BAJO PAR

DEPORTES

Sólido y valiente hasta el final, Dustin Johnson ganó con merecimiento el US Open de Oakmont. Creo que el campo, tras haber recibido tanta agua el primer día, se volvió más asequible para sus condiciones. Con su potencia del driver, si las calles llegan a estar más duras, habría tenido que utilizar más maderas tres o hierros desde el tee. Pero al estar más pesadas, pudo utilizar el palo más largo de la bolsa. 

En un campo histórico, vimos un torneo divertido, con decisiones arbitrales polémicas. No entiendo que permitiesen a Dustin Johnson dropar sin penalidad por tener la torreta de televisión a unos cien metros de distancia. Desde tan lejos, no creo que se deba aplicar esa norma, pues esos andamiajes no se encuentran en medio de la calle, sino en el rough, que el jugador visita como consecuencia de un error. 

Dustin Johnson merecía un grande desde hacía tiempo. El golf tenía una deuda con él que ahora se salda. Como quizá suceda pronto con Sergio García, que estuvo luchando por el triunfo hasta el final. No me gusta hablar de suerte, pero la forma como la bola terminó hundida en el bunker del 15, cuando la tuvo que declarar injugable, resulta completamente atípico. Ahí se frenó su actuación en Oakmont. 

En general, los tres españoles, todos dentro del corte, estuvieron bien. Sergio García terminó entre los cinco primeros. Rafa Cabrera finalizó en el puesto trigésimo segundo. Y Jon Rahm, en su última aparición como aficionado, destacó como el mejor amateur y finalizó en la vigésimo tercera plaza. 

Rahm tiene muchísimas posibilidades de cara al futuro. Pero ahora inicia una nueva vida en el campo profesional. Ahora empieza el golf ya más en serio y veremos qué es capaz de hacer de aquí a final de año. Tiene mucho potencial y debutó en un US Open con palabras mayores en cuanto a juego y resultados. Pero hay otros muchos jóvenes que lo están haciendo muy bien.