«He jugado 10 de las 11 fases del Cerceda y si ascendemos me puedo ir tranquilo»
13 jun 2016 . Actualizado a las 05:00 h.Lleva dieciocho temporadas en el Cerceda y nadie sabe mejor que él cómo late el corazón de O Roxo. El fisterrán Celestino Noé López cumplirá el viernes 39 años y ha sufrido en sus carnes las heridas de nueve de las diez fases de ascenso perdidas por el cuadro coruñés. Por eso, nadie se alegrará más que él si a la undécima va la vencida. Si por fin el cuadro rojiblanco consigue el ascenso a una categoría de bronce que merece desde 1996.
«Tengo en mente retirarme y me iría tranquilo dejando al equipo en Segunda División B. Es lo único que me falta en una carrera larga, en la que he conseguido muchas cosas con el Cerceda. La decisión no está al cien por cien tomada, pero si el equipo asciende de categoría parece claro que sí que lo dejaré por mi trabajo y mi edad. Incluso aunque nos quedáramos en Tercera posiblemente también lo dejaría. Conozco muy bien este club, todas las decepciones que la gente ha ido acumulando al ver que no damos conseguido el ascenso. Y por eso lograrlo ahora sería sacarme esa espinita clavada. Me iría muy tranquilo a mi casa», explica el lateral derecho, consciente de que a su equipo ya solo le queda una eliminatoria para lograr el objetivo.
Noé sabe de lo que habla. «He estado en diez de las once fases de ascenso que ha jugado el Cerceda. Solo me perdí la primera. Otros años hemos tenido, por nombres, grandísimos equipos y hemos ganado incluso ligas regulares a grandes equipos de ciudades como Compostela o Racing de Ferrol. Pero el play off es muy diferente. Hay muchos condicionantes. Cualquier detalle puede truncar tus opciones y a nosotros nunca se nos ha dado bien», analiza.
«En cambio, este año la gente no nos daba entre los favoritos a principio de temporada. Salimos sin esa presión y a base de trabajar bien fuimos ganando partidos hasta llegar con opciones de título a la última jornada de la liga regular. Luego, en estas dos eliminatorias hemos hecho un manual de cómo afrontar el play off de ascenso. Hemos minimizado al máximo nuestros errores y además hemos hecho buenos partidos fuera de casa, que es algo muy importante en estas eliminatorias», añade.
La maldición de Bembibre
En los últimos veinte años, el Cerceda ha ganado cuatro títulos de Tercera y además ha cosechado dos subcampeonatos. Un palmarés repleto de laureles que arrancó en la campaña 1995/1996, cuando el cuadro rojiblanco ganó la liga regular con solvencia y llegó a la última jornada de la liguilla de ascenso como líder destacado. Al cuadro de O Roxo le valía con puntuar en Bembibre ante un rival que solo había sumado un punto en cinco jornadas. Y cayó goleado de forma sorprendente por 5-0, regalándole el ascenso al Oviedo B.
Ahí arrancó el gafe. La maldición de Bembibre. El Cerceda pasó a convertirse en una trituradora de entrenadores, a pesar de que siguieron jugando fases de ascenso con más pena que gloria. «Desde el cambio de formato, solo una vez llegamos a la última eliminatoria. Fue en el 2010 y perdimos contra La Muela», recuerda Noé.
«Al año siguiente quedamos campeones con el mejor equipo en el que he jugado. Los delanteros eran Manu Barreiro y Joselu, imagínate... Pero perdimos contra la Llagostera la eliminatoria de campeones y luego con el Sanse», añade. Fuenlabrada (2012), Tenerife B (2014) y SD Logroñés (2015) fueron los últimos en sumarse a una larga lista de verdugos. Hasta este año, claro, en el que el fútbol le debe un ascenso a Noé y a su Cerceda.