La exhibición ofensiva de los de San Antonio cerró el partido ya al descanso
01 may 2016 . Actualizado a las 11:55 h.Los San Antonio Spurs enviaron un mensaje de autoridad al aplastar por 124-92 a los Oklahoma City Thunder en el comienzo de las semifinales de la Conferencia Oeste de la NBA. San Antonio asistió en la noche del sábado a una auténtica exhibición de unos Spurs que confirmaron que quieren el anillo de campeón. Mucho tendrán que mejorar los Thunder si quieren pelear la eliminatoria.
LaMarcus Aldridge anotó 38 puntos y Kawhi Leonard añadió 25 para unos Spurs que fueron una máquina imparable. Los Thunder nunca encontraron la forma de entrar en un partido que se resolvió en el primer cuarto, cuando el conjunto local sumó un terrible parcial de 43-20 que finiquitó el duelo prematuramente.
Los Spurs permanecen invictos en los playoffs y mejoraron a 43-1 su balance en casa esta campaña. Sólo perdieron al final de la temporada regular ante los Golden State Warriors. Todo funcionó en los Spurs durante un primer cuarto cercano a la perfección y el conjunto texano llegó al descanso con un espectacular 69 % de acierto en el lanzamiento. Los Thunder nunca encontraron la forma de parar el aluvión rival.
«Tuvimos una gran noche y ellos tuvieron una de sus malas noches. Le sucede a todo el mundo en la NBA», explicó Gregg Popovich, entrenador de los Spurs. El técnico de los Thunder, Billy Donovan, mostró su desencanto: «Como entrenador, no quiero decir que estuviera mal. Pero fue una multitud de cosas. Unas cuantas fueron mérito de los Spurs y otras muchas fueron deméritos nuestros».
Los 43 puntos de los Spurs en el primer cuarto fueron un récord de la franquicia en playoffs. La diferencia se fue a 73-40 al descanso y los locales alcanzaron los 100 puntos a dos minutos del final del tercer cuarto. Ahí fue cuando el conjunto texano levantó el pie del acelerador y se dejó ir para que los Thunder maquillaran muy ligeramente el marcador final.
Los Thunder no encontraron soluciones individuales ni colectivas. Especialmente en defensa. Aldridge estuvo imparable y firmó una espectacular estadística de 18 canastas en 23 lanzamientos. «Creo que mis compañeros hicieron un trabajo realmente bueno dándome balones», destacó el ala-pívot de los Spurs.
Por su parte, Leonard convirtió 10 de sus 13 lanzamientos y fue capital en su defensa. En realidad, todos los Spurs brillaron en esta faceta. Kevin Durant apenas anotó 16 puntos para los Thunder en una serie de seis canastas en 15 lanzamientos, mientras Russell Westbrook se quedó en 14 tantos con apenas cinco aciertos en 19 intentos. En la primera parte, las dos estrellas de los Thunder se combinaron para sólo ocho canastas en 27 lanzamientos. Sólo Serge Ibaka, con 19 puntos, jugó a buen nivel.
Todo fue un desastre en los visitantes desde el comienzo, pues permitieron que los Spurs anotaran 10 de sus primeros 11 lanzamientos a canasta. La cuestión ahora es ver cómo se recuperan los Thunder de una noche así para el segundo encuentro de la eliminatoria, que se disputará mañana. Es un trabajo táctico y psicológico.
«Tenemos que olvidarnos pronto de esto y mirar hacia adelante. No podemos bajar la cabeza ni gritarnos los unos a los otros. Eso no soluciona nada. Tenemos que ocuparnos en mejorar nuestro juego», razonó Durant.