El Rayo, contra el que juega hoy el equipo de Luis Enrique, es el único que este año lo superó en posesión
03 mar 2016 . Actualizado a las 05:00 h.«Cuando jugamos contra el Rayo la posesión para a ser secundaria y hay que estar muy fino en el constante ida y vuelta». El que habla es Luis Enrique, consciente de que en ese capítulo en el que su equipo, el Barcelona, es preponderante contra cualquier rival puede sufrir esta noche (21.00h., Canal+Liga) una nueva derrota frente al humilde bloque de Paco Jémez. El Rayo consiguió en la primera vuelta el honor de arrebatarle el balón a Neymar, Luis Suárez y compañía [Messi estaba lesionado]. Logró lo que no ha logrado nadie en toda la temporada y algo que apenas se ha dado en las últimas campañas, sobre todo, desde que Guardiola impregnó en el conjunto blaugrana esa pasión desaforada por manosear la pelota hasta la extenuación. «Me gusta el amor que tiene Paco Jémez por el ataque. Como jugador me hubiera gustado tener un entrenador tan ofensivo. Me identifico con los técnicos con un perfil tan valiente. Tiene mucho mérito», recalcó ayer Luis Enrique cuando le volvieron a cuestionar por el rival al que tendrá que enfrentarse en esta jornada, donde deberá amortiguar el esprint del Atlético de Madrid que tras ganar a la Real Sociedad se ha colocado a cinco puntos del liderato.
En el Camp Nou el Rayo tuvo el 55% de la posesión y realizó 22 disparos, ocho más que los que ejecutó el Barça. Solo dos equipos se acercaron a los guarismos de los madrileños: el Bayern Leverkusen, en la Champions; y Las Palmas, bajo la batuta de Quique Setién. Los primeros empataron a un gol en su campo durante la fase de grupos del torneo continental. En aquel encuentro, la posesión fue 49 a 51% para la escuadra catalana. El Bayern tiró en 26 ocasiones por tan solo seis del Barça. En el caso de Las Palmas el guarismo de posesión fue similar (47 a 53% para el Barça) y los canarios también lograron sobrepasar a los de Luis Enrique a la hora de generar peligro en el campo contrario (16 disparos frente 12). Pero la efectividad de los culés terminó decantando el marcador casi siempre de su lado.
Jemez reconoció esta semana que no prepara el encuentro contra el Barça de una forma específica, que no tiene un cuidado especial por tener que enfrentarse el equipo con el mejor juego de ataque del planeta. «Será como un partido más... Les pediré a mis jugadores que hagan lo mismo de siempre: ir a buscar al rival y tratar de divertir a la gente, la gente paga por vernos hacer eso, por salir a ganar», declaró el preparador y ex futbolista del Deportivo.
Nunca tuvo buena suerte con el resultado. La apuesta de Jémez contra el Barça desembocó en la mayor parte de los casos en goleada para los blaugrana, pero esa forma romántica de despeñarse, de seguir apretando el acelerador pese a estar cerca del barranco, le valió para ganarse el respeto no solo de su afición, sino también del resto del fútbol español. Por eso ahora el entrenador suena como posible candidato a sustituir a Vicente del Bosque al frente de la selección. «Ese es un tren que nunca dejaría escapar. Pasa una vez en la vida y la selección es uno de los mejores equipos del mundo», reconoció en la Cadena Ser, donde también afirmó: «Me llevaría a Trashorras para jugar con España. No desentonaría. Roberto tendría que haber jugado en un grande».