Con las emociones más amortiguadas, Pepe Lis reflexionaba acerca del Mundial y de cómo se presenta el futuro
15 feb 2016 . Actualizado a las 04:00 h.Poco después de atravesar la línea de meta en la medal race, la regata reservada solo para las tripulaciones con opciones de luchar por el podio, Támara Echegoyen y Berta Betanzos se encontraban con el entrenador del equipo olímpico español de 49er FX, el también gallego Pepe Lis. «Ahora no va a habar nadie que os aguante, ya sois campeonas del mundo», les dijo bromeando el preparador que más de cerca ha seguido su prodigiosa evolución. Lis y la psicóloga Patricia Díaz forman el equipo de trabajo de una tripulación que ya invita a soñar con nuevas gestas. Ellas le devolvieron la broma. Pero unos minutos después, con las emociones más amortiguadas, Lis reflexionaba acerca del Mundial y de cómo se presenta el futuro.
«El viento intenso les favorece y en Florida lo tuvieron»
«Han hecho un Mundial increíble y eso que para nosotros se presentaba como una pretemporada. Antes de venir aquí nos habíamos fijado como objetivo quedar entre las diez primeras, pero desde el inicio se sintieron muy cómodas y las condiciones fueron ideales para ellas. Navegan muy rápido con vientos intensos, como los que tuvieron, y tienen más problemas cuando baja de ocho o nueve nudos. Ahí tenemos que mejorar, es lo que nos dará la diferencia».
«La clave de su éxito es que lo dan todo día a día»
«Pero estoy seguro de que lo conseguiremos, porque tanto Támara como Berta son dos perfeccionistas. Esa es la clave de su éxito, que cada día que salen al mar buscan pulir hasta el mínimo detalle. Y ahora, más que nunca hay que mantener los pies en el suelo, aún queda mucho y no nos podemos confiar».
«Ya sabíamos que a Támara le exigirían el oro, esto no cambia nada»
En el equipo de 49er FX son conscientes de que este Mundial dispara la presión sobre Támara y Berta. Su medalla se empieza a dar por descontada. «Ya sabíamos que iba a ocurrir, que a Támara le exigirían el oro, por eso, esto no cambia nada. Es algo natural y sabremos gestionarlo. Pero somos conscientes de que Brasil no tendrá nada que ver con esto», recala Pepe Lis.