Decepción puntual, pero balance aceptable

Juan J. Fernández EL DESMARQUE

DEPORTES

01 feb 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

Desde el comienzo del campeonato nuestros primeros minutos siempre fueron malos, pero ayer podemos decir que sufrimos un colapso total. Pasarán muchas finales antes de que podamos asistir a unos sesenta minutos tan desastrosos. Un desastre en todos los sentidos y facetas del juego, y como suele acontecer cuando uno no realiza bien su trabajo, la suerte se coloca del lado del más osado y este era alemán.

Defendiendo y parando nos fuimos salvando de una quema mayor. Nada que objetar a la labor arbitral, ya que se presumía una defensa dura por parte del joven equipo teutón, pero nuestra misión era rentabilizar las superioridades numéricas y lo único conseguido fue aumentar nuestra nomina de errores no forzados por la precipitación o mandar al portero alemán a la caseta con un extraordinario 50%. Podemos considerar un milagro la vuelta al vestuario con tan solo cuatro goles de desventaja. Solo nos quedaba meter la cabeza debajo del grifo y demostrarnos que teníamos capacidad para ganar en el segundo período solo con jugar a un nivel normal.

El milagro no solo no se produjo sino que la herida se comprobó definitiva. Lo intentamos cambiando la defensa, jugando con dos pivotes, modificando posiciones, ... pero ninguno de los remedios consiguió aplacar la inseguridad y falta de determinación de nuestros jugadores, a la par que Andreas Wolff firmaba todo un 48% en la final. Los alemanes hicieron su parte y son justísimos campeones.

La derrota es de las que escuece por la forma y el modo en que se produce pero sería injusto no reconocer que se hizo un campeonato aceptable y que el mero hecho de haber jugado la final da idea del buen trabajo realizado. Se terminó un europeo con un excelente nivel y que constata una recuperación de este deporte en el continente que lo vio nacer. Seguimos en la élite un campeonato más y con margen de mejora. Esperemos que sea por mucho y que la humildad nos permita disfrutar de esta medalla de plata como se merece, porque solo los elegidos disfrutan de estos momentos.

Juan J. Fernández es profesor de la Facultad de Ciencias do Deporte (UDC)