Djokovic y los fiascos de Murray

Paulo Alonso Lois
paulo alonso lois REDACCIÓN / LA VOZ

DEPORTES

Tenis El serbio, favorito ante un rival derrotado en cuatro finales en Melbourne

31 ene 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

¿Está algo sobrevalorado Andy Murray, en realidad lejos de los tres jugadores que protagonizan el principio de siglo? ¿O en cambio su talento queda injustamente solapado por su coincidencia con fenómenos que habrían marcado época en cualquier otro instante, como Federer, Nadal y Djokovic? ¿Se encuentra a tiempo de romper las costuras de su carrera, como hizo el serbio a partir del 2011? ¿O pronto encontrará también problemas en una nueva generación de raquetas que no termina de irrumpir? La final de hoy del Open de Australia (Eurosport, 9.30) parece escrita para otra exhibición a mayor gloria de Djokovic. Y solo una auténtica revelación de Murray podría acercarle al trofeo y elevar su ya sensacional carrera un punto por encima, ahora que nadie, absolutamente nadie, es capaz de encontrar el antídoto contra la potencia, la garra, la puntería, el físico y el aguante del tenista de Belgrado.

Ideas que sobrevuelan un partido que nace algo desequilibrado de antemano por los caprichos de la programación. Murray se desgastó en cuartos contra Ferrer un día después de que Djokovic ganase a Nishikori, y el escocés volvió a vaciarse el viernes durante más de cuatro horas, un día después de que el serbio sofocase el talento de Federer.

Esfuerzos que podrían mermar a Murray en el escenario más verosímil que le concedería opciones, un partido largo. Melbourne encarna, además, ese trabajo a medio camino que describe el escocés. Juega su quinta final del Open de Australia, pero no lo ganó nunca. Y enfrente se ve con un rival que persigue su sexto trofeo en la Rod Laver Arena. La fiabilidad de Djokovic en grandes finales alcanza el 60% desde el 2011. Mientras Murray persigue todavía su tercer major, Djokovic asoma la cabeza entre leyendas. Si vence, igualaría los once grand slams de Rod Laver y Bjorn Borg.

¿Djokovic contra Djokovic? También. Solo un bajón en su rendimiento reciente puede complicarle. Pero ya fue clarísimo favorito el día de su última gran decepción, cuando todo apuntaba a que por fin levantaría la copa de los mosqueteros. En una tarde atípica en Roland Garros se topó en junio con un Wawrinka desafiante y no encontró respuesta. Adiós al único grand slam que le falta por ahora.

Sorpresa y trofeo para Kerber

La final femenina ofreció una sorpresa. La alemana Angelique Kerber, de 18 años, tumbó a la estadounidense Serena Williams por 6-4, 3-6 y 6-4. La campeona, que había tenido un punto de partido en contra en su primera ronda en Melbourne, evitó que Serena igualase la marca de 22 títulos individuales de torneos del Grand Slam, que posee Steffi Graf desde 1999. Justo desde esa última victoria en Roland Garros no había vuelto a vencer en uno de los cuatro grandes una tenista alemana.