Julio Álvarez regresó tras casi cuatro meses de lesión y su Numancia sigue sin perder con él sobre el verde
09 ene 2016 . Actualizado a las 16:28 h.El talentoso jugador sadense Julio Álvarez Mosquera (Caracas, 1981) tuvo un regreso triunfal a los terrenos de juego de Segunda División A. Tras casi cuatro meses apartado del verde, el domingo volvió a disputar unos minutos con su equipo, el Numancia de Soria. Saltó al campo del Anxo Carro de Lugo en el minuto 74, con empate a dos en el marcador, y ejerció de talismán de un equipo que llevaba dos meses sin ganar un encuentro.
Julio Álvarez había disputado su último partido el pasado 26 de septiembre, en el empate contra el Alcorcón (1-1) en tierras madrileñas. El jugador decidió parar debido a unos problemas en el tobillo derecho. «Me apareció una molestia en ese partido. No podía ni apoyar. Me hice pruebas y lo que parecía una lesión con poca importancia acabó dejándome fuera mucho tiempo. Llegamos a pensar que podía haber algo de rodilla, de cartílago, pero finalmente quedó todo en un edema óseo en la articulación (del tobillo), que pude recuperar gracias a unas infiltraciones», explicaba ayer a La Voz.
Álvarez vivió momentos delicados por la incertidumbre de sentir mucho dolor durante muchas semanas, con poca mejoría a pesar de los tratamientos. Llegó a temer la posibilidad de pasar por el quirófano, tal y como reconocía hace unas semanas ante los medios locales. «Había una posibilidad de operarse, por si estaba dañado el cartílago, pero con la infiltración puedo estar en condiciones óptimas para competir», confesaba.
Fue en esos momentos de duda cuando el gallego tuvo que echar mano de toda su fuerza de voluntad para salir adelante de esa situación. «Por desgracia, ya tengo experiencia en cuanto a lesiones y sé que al final siempre se sale con trabajo y paciencia. Esta vez no podía ni bajar las escaleras del dolor que sentía», insiste. «Las lesiones son lo más latoso del fútbol, Tienes que estar mentalmente muy fuerte para aguantar esa sensación de impotencia», añade.
La vuelta del talismán
Su equipo notó su ausencia. No en vano es uno de los jugadores más desequilibrantes de la categoría. Con él sobre el campo, el Numancia no ha perdido (tres victorias y cuatro empates). Pero sin él, no carbura (solo dos triunfos en doce duelos). Por eso, se ha desatado la locura en Soria con su retorno. «Me dicen mucho lo talismán», sonríe, «y eso es bueno». «Me lo comentaron tanto el entrenador como la gente del club y también en la ciudad. Y yo creo que es bueno porque genera una energía positiva para el equipo. Si que haya vuelto supone que todos piensen que ganamos seguro, debe suponer un punto de inflexión», explica. Con la victoria en Lugo, el Numancia es decimotercero, con 24 puntos, a 6 de la zona de promoción de ascenso y 4 sobre el descenso.
Dilatada trayectoria
A sus 34 años, Julio Álvarez tiene una amplia trayectoria en el fútbol profesional. Acumula 435 partidos jugados entre Primera y Segunda División, en equipos como el Racing de Santander (00/02), Rayo Vallecano (02/03), Murcia (03/06), Almería (08/09), Mallorca (09/10), Tenerife (10/11) y Numancia (06/08 y 11-16). Fue nombrado por la Liga mejor jugador de Segunda en la campaña 13/14.