El ridículo continúa

José M. Fernández PUNTO Y COMA

DEPORTES

29 dic 2015 . Actualizado a las 15:45 h.

Florentino Pérez se ha empeñado en elevar el ridículo a límites inexplorados en el fútbol español. No satisfecho con el bochornoso espectáculo del Ramón de Carranza, el presidente de una entidad que mueve por encima de los 600 millones de euros al año, por tercera vez en apenas un mes, cree que son los demás los que circulan por el lado equivocado de la carretera.

Incapaz de aceptar que la frágil estructura de un club de las dimensiones del Real Madrid no detectó que Cheryshev tenía un partido de sanción, pasó por alto el implícito reconocimiento de la metedura de pata por parte del propio Benítez cuando tras el encuentro argumentó que habían sustituido al jugador para descartar la existencia de mala fe. Tanto empeño puso el presidente del Madrid en defender lo indefendible que, en un acto claramente intimidatorio, recordó a los diferentes comités que acudiría a la justicia ordinaria si no le daban la razón.