La sintonización del cierre

Ricardo Hevia EN ZONA

DEPORTES

Se ha echado el cierre a lo que pudo haber sido la temporada del soñado regreso a la ACB. El gran premio se quedó a 94 kilómetros. Tras fase final alargada al máximo, presenciada en directo por más de 20.000 personas, seguida a través por 200.000 y protagonizada por dos equipos gallegos, a quien no le ha suscitado el menor interés es a la Federación Gallega, ausente en todos y cada uno de los partidos. Y qué decir de la TVG, a quien la gasolina de las unidades móviles no debe llegarle para viajar más allá del Pabellón del Sar. Un total desprecio a dos ciudades, dos aficiones y dos clubes que, junto con el Oar, han hecho de Galicia una potencia del baloncesto no hace mucho tiempo.

Nuestro Breogán se ha vuelto a quedar tumbado en el camino. En octubre nos dijeron que era difícil el ascenso, con varios equipos con un presupuesto superior. Timorato razonamiento. Ourense nos ganó tres veces, dos por paliza, pero en esta ocasión nadie habló de presupuesto. Claro, no tocaba. Y no tocaba porque es mal asunto hablar de dinero cuando hay que hacerlo de jugar, rentabilizar recursos y afrontar responsabilidades. Cuando Burgos y Ourense pelean duramente por cumplir la exigencia económica que supone ingresar en ACB, aquí todo es fiesta. No hay problema; al menos eso dijo el presidente del club. Está todo provisto y previsto. Y hace tres días, un eufórico representante del Consejo de Administración ratificaba la seguridad de volver a intentar el ascenso la temporada el año que viene, confirmaba renovaciones; «por favor, todos tranquilos», decía. ¿La tranquilidad llega con dinero suyo o público? De paso, también se dedicaba otra vez a repartir carnés de buenos y malos. Lo dicho tantas veces, un cortijo: presidentes que aprovechan sus mandatos para colocar amigos, exdirectores generales que aparecen cíclicamente con solución para todos los problemas y, sobre todo, un ambiente de felicidad extrema. Ganar y perder es exactamente lo mismo. O eso parece, echando un vistazo a los alrededores. Con una sola victoria en la excursión a Palma o Valladolid, el Breogán habría sido segundo. El quinto partido se habría jugado en el Pazo. ¿Estaríamos hablando de la misma historia?