La batalla del Miño otorgará hoy las credenciales para otra plaza gallega en la Liga ACB
02 jun 2015 . Actualizado a las 16:30 h.Todo o nada. Tanto el Club Ourense Baloncesto como el Breogán respondieron a cada golpe del rival en una eliminatoria épica, pero después del quinto choque de la serie de ascenso a ACB (Pazo Paco Paz, 21.00 horas | Síguelo en streaming con La Voz de Galicia), la inmensa alegría de unos contrastará con la amarga decepción de su víctima.
Los dos históricos gallegos regalaron una final de alta tensión, que se movió desde la paliza de los cobistas en la cita inaugural a los dos triunfos lucenses que le dieron la vuelta a la tortilla, antes de que los ourensanos volvieran a reaccionar cuando más difícil lo tenían, para forzar el desempate y devolver la pelea a su terreno.
Por eso la caldera del Pazo volverá a rugir esta noche. No es la mejor jornada para facilitar el desplazamiento de los seguidores breoganistas -y más tras el revés del domingo-, pero el ambiente está garantizado y ambos conjuntos reiterarán las cualidades que les dieron brillante protagonismo en el segundo escalafón nacional.
Nada más terminar el cuarto encontronazo, el entrenador de los lucenses comenzaba a trabajar en el aspecto anímico de sus jugadores: «Habrá que hablar mucho con los ellos, ya hemos empezado ese trabajo, pero si algo ha demostrado este equipo es que siempre se ha levantado y peleado para seguir adelante». El mismo Lisardo Gómez es consciente de que no resulta fácil repetir triunfos en esta confrontación fratricida y por eso enfatizaba en el hecho de que «la presión es para los dos equipos. Seguro que jugaremos un partido a cara de perro los dos conjuntos».
Ambos técnicos contarán con todos sus efectivos, pero el peso de una larga temporada y de un intenso play off está haciendo mella en más de un jugador, pero nadie se va a esconder antes del último esfuerzo del curso. De hecho, Gonzalo García de Vitoria, el responsable del plantel ourensano no ocultó que consideraba el choque como «un partido de jugadores, en el cual el que mejor controle lo externo será el que se lleve la final, como ya pasó en los dos últimos, que se decidieron en el último minuto, después de una cerrada batalla».
El vasco que ha reflotado el ánimo de la parroquia cobista también ha subrayado la importancia del factor cancha, aún sin olvidar que fueron capaces de abstraerse de ese detalle el pasado domingo: «La afición del COB ha estado a la altura de las grandes de Europa y queremos que el espíritu de los 1.000 de Lugo se traslade al Pazo y contagien a todo el resto del pabellón para conseguir algo que sería espectacular».
En ese apartado, el lleno en el Pazo Paco Paz es seguro, puesto que ayer en menos de ocho horas se vendieron todas las entradas, con la única excepción de aquellas que por ley deben despacharse hoy en taquilla. Incluso se ha respetado esa intención reunir otra vez a los seguidores que viajaron a la ciudad amurallada, que coincidirán en uno de los fondos, como punta de lanza del empuje que pretenden ejercer los ourensanos sobre su equipo.
Y es que la batalla del Miño será otra vez ese duelo de la máxima intensidad que en todo caso coronará a un equipo gallego como nuevo acompañante del Obradoiro en la ACB. Otro cantar será después el de los despachos, pero hoy toca espectáculo.