El lucense, de solo 14 años, lidera el Campeonato de Europa de Motocrós en 125 CC
27 abr 2015 . Actualizado a las 05:00 h.Siempre ha sido un alumno aventajado. Jorge Prado (Lugo, 2001) avanza con paso firme hacia el Olimpo del motocrós. Esta temporada, ha dado el salto a la categoría de 125 centímetros cúbicos, en la que compite con rivales hasta cuatro años mayores que él. Y, una vez más, su adaptación a las exigencias de la competición ha sido meteórica. Este fin de semana se desplazó a Valkenswaard (Holanda) para participar en la segunda prueba del Campeonato de Europa. Tras ella, el deportista gallego ha accedido a la primera posición de la clasificación general después de cuajar una excelente actuación.
Jorge Prado se pasó la anterior temporada prácticamente en blanco. Una lesión cuando se encontraba en pleno proceso de puesta a punto para afrontar las citas importantes del curso le obligó a guardar reposo durante muchos meses. Sin embargo, una vez rematada la campaña, decidió abandonar la categoría de 85 centímetros cúbicos y dar otro paso adelante en su carrera. Sin complejos ni temores. Optó por incorporarse a los 125 centímetros cúbicos. De momento, las cosas no han podido empezar mejor.
Debut hace una semana
Prado disputó la primera prueba del campeonato continental hace ocho días en Italia. «Fue muy difícil, patinaba mucho», relata el joven piloto. No obstante, firmó el cuarto puesto en ambas mangas. Con 36 puntos, se colocó tercero en la clasificación por detrás del francés Renaux y el danés Meier. Un debut esperanzador para el niño prodigio de las dos ruedas, el mismo que se ganó un contrato con firmas que, hasta su irrupción, solo fijaban la vista en deportistas curtidos.
Este fin de semana, en Holanda, Jorge Prado fue un poco más allá de lo que consiguió en Italia. Ganó la primera manga y concluyó segundo en la siguiente. «Estaba con más ganas que en la primera prueba y también conseguí hace la mejor vuelta», explica el deportista. Con la actuación rubricada en los Países Bajos, pasó a encabezar el Europeo con 83 puntos, uno más que el finlandés Miro Sihvonen, que tiene 17 años. El mano a mano entre Prado y Sihvonen fue espectacular. Se repartieron las victorias con un segundo de ventaja para cada uno.
Así, la puesta a punto del piloto lucense para dominar a sus rivales parece avanzar a velocidad de vértigo. « No veo mucha diferencia entre la moto de 85 y la de 125 centímetros cúbicos. Lo único, el peso», señala sobre su adaptación a la nueva categoría.
Una vez lograda la primera posición del Europeo, la mirada se fija en la próxima cita del calendario. Curiosamente, a Jorge Prado le tocará defender el recién estrenado liderato en Talavera de la Reina. Será el segundo fin de semana de mayo. «Siempre que compito en España, voy con más ganas», afirma el piloto.
De hecho, viaja a España a competir y de visita. Porque hace unos años, abandonó su Lugo natal para mudarse a Bélgica. Fue un paso más en una carrera concebida para convertirse en un referente. Las exigencias de entrenamiento le invitaron a buscar otros lares en los que las condiciones de entrenamiento eran mejores que las que se dan en España.
Entonces, dos poderosas marcas como Red Bull y KTM ya habían fijado la vista en Jorge Prado. Y el rendimiento del motociclista lucense está dándoles la razón cada temporada.
En cuanto a los objetivos que se marca para la presente campaña, Jorge Prado lo tiene claro: «Intentaremos ganar el Campeonato de Europa y el Mundial». Además, compagina esas dos competiciones con el Campeonato de España MX2, en el que ocupa la séptima posición tras tres citas.
Palmarés envidiable
Jorge Prado ha desarrollado una carrera impecable. Pronto destacó en el trial, modalidad en la que se convirtió en campeón madrileño con seis años de edad. Uno más tarde, apostó por el motocrós. Y, pese a su precocidad, ya es un referente en el mundillo de las dos ruedas.
En el motocrós, se hizo con el triunfo en el Mundialito a los 9 años. Fue uno antes de poder participar por primera vez (por requisitos de edad) en un Campeonato del mundo. A los diez, se coronó como mejor piloto planetario de 65 centímetros cúbicos.
A los 11 años -dos antes de lo habitual-, asumió los mandos de una KTM de 85 centímetros cúbicos. Y ahora amenaza con convertirse en el dominador de una categoría de 125 en la que algunos rivales tienen hasta 19 años. «Me tratan bien», bromea Jorge Prado, el benjamín de la parrilla.
Una semana después de ganar el campeonato de España de la distancia, Solange Pereira engordó ayer su cuenta de triunfos en la milla. Ayer se anotó por cuarta vez consecutiva la Milla de Barcelona con un tiempo de 4m 49s, el mismo registro que había logrado el año pasado. La canguesa aventajó en tres segundos en la línea de llegada a Elián Périz, su compañera del equipo Valencia Terra i Mar.