Disparada hacia el número uno

Antón Bruquetas REDACCIÓN / LA VOZ

DEPORTES

AZHAR RAHIM | Efe

Carolina Marín conquista su segundo grande en solo un mes al imponerse en la final de Malasia a la china Lu Xuerui

06 abr 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

Fiel a su estilo, a ese que encumbró el deportista al que admira desde que era una niña y que ella ha adoptado como propio en su ascenso hacia la cima del bádminton mundial, Carolina Marín (Huelva, 1993) conquistó ayer su segundo grande en apenas un mes. En un partido donde supo sufrir como Nadal, mantener la calma y la concentración pese a encontrarse en situaciones agónicas, viviendo bajo una losa en el marcador, la campeona del mundo española derrotó a la china Li Xuerui, oro en los Juegos Olímpicos de Londres y su rival en Dinamarca cuando ganó el Mundial. Tras la hazaña del All England Open, el Wimbledon del deporte del volante, Marín firmó en Kuala Lumpur una nueva gesta que la encauza hacia su siguiente desafío: el número uno del ránking.

Ayer, Li Xuerui dominó desde el arranque del encuentro, donde acumuló parciales de hasta cinco tantos a su favor. Sin embargo, Carolina Marín que el pasado jueves estrenaba su segundo puesto en la clasificación mundial, logró reponerse e igualar a 19-19, que le abría las opciones de disputar la victoria. Pero un pequeño arreón de la jugadora asiática le bastó para cerrar la manga (21-19).

En el segundo set, la español se empleó al cien por cien tan pronto como el crono comenzó a correr. Llevó la iniciativa en el juego y se disparó hacia el triunfo con un 12-6. Pero Li Xuerui remontó hasta equilibrar la ventaja y poner el 15-15 en el marcador. Fue un instante terriblemente complicado para Carolina Marín. Se le había evaporado una ventaja sustancial, una oportunidad de empatar el partido y jugarse el Malaysia Open en el tercer set. Ahora, si la campeona olímpica tomaba las riendas, si se ponía por delante, tendría el torneo a tiro de piedra, en un suspiro. Pero como las grandes figuras, como los grandes campeones, la mejor versión de la onubense emergió en este tramo delicado. Doblegó a su oponente (19-21) y mandó el enfrentamiento al parcial definitivo.

Otra vez a remolque

El tercer set iba a ser un calco del primero. Se inició con el control del juego por parte de Li Xuerui. Un dominio que tuvo su reflejo en el marcador. 14-9 arriba. Carolina de nuevo a remolque, otra vez contra las cuerdas. Y otra vez emergió. Con un 0-8, la española refrendó que jamás baja los brazos. Li se desmoronó. 17-21 y otra vez en lo más alto del podio. «Después de ganar el All England, mi confianza se multiplicó. Estoy feliz por haber ganado, porque sé lo difícil que es conseguirlo», reconoció la jugadora andaluza, que cayó, pese a su éxito, al tercer puesto de la clasificación mundial. «En este momento, me siento en el nivel más alto de juego de toda mi carrera», recalcó exultante tras convertirse en la tercera jugadora europea que se apuntaba el prestigioso Open de Malaysia. Su techo parece lejano.