El carballés confía en la salvación del Laracha a final de temporada
27 mar 2015 . Actualizado a las 16:32 h.En las filas del Escolas Luis Calvo Sanz creció un carballés llamado Alexandre Mallo Varela (Suiza, 1991), donde militó siete temporadas. El Bergantiños le hizo debutar en Tercera División hace tres campañas, cuando los carballeses descendían a Preferente. Antes había militado en el Xallas de Santa Comba, en la temporada 2011/2012. Alexandre continuó el año pasado en las filas de Javier Lavandeira, donde se hizo con un puesto en el equipo titular, siendo uno de los jugadores más utilizados. Con el regreso a Tercera y el cambio de técnico, Alexandre no logró entrar en los planes de Javier Oreiro. En enero hizo las maletas para volver a luchar por la permanencia, en esta ocasión en las filas del Laracha.
«Vai ser un partido especial. No Bergantiños estiven seis ou sete anos e foi o equipo que me fixo debutar en Terceira», reconoció el carballés. Sobre su salida, aseguró: «Ten que ser duro deixar marchar a un xogador da casa, que saíu da canteira. Pero o míster non contaba comigo e non podía deixar pasar a oferta do Laracha».
El centrocampista guarda muy buenos recuerdos de su anterior etapa. «Quédome co ascenso a Terceira do ano pasado. Foi unha tempada moi boa e disfrutei moito xogando».
Como su excompañero Denís, el carballés tampoco celebrará el gol si marcha el domingo: «Celebralo sería unha falta de respecto ao club e á xente que me veu crecer».
Alexandre se muestra «convencido de que o Laracha non vai descender» y recuerda: «Cando cheguei estabamos en descenso e nunha situación moi delicada na táboa, pero o equipo remontou moitos puntos e agora estamos fóra do descenso».
Hacia su antiguo equipo también tuvo buenas palabras por su buena racha, que le ha distanciado del descenso y del conjunto larachés en 10 puntos. «Lograron tres vitorias moi importantes, que os sacaron de abaixo. Ten que poñerse moi mal a cousa para que volvan correr perigo», explicó. Alexandre confía en el apoyo de la afición para desequilibrar el encuentro del domingo.