El Prone sufrió la decimotercera derrota a manos del Magna Navarra
07 dic 2014 . Actualizado a las 10:27 h.No fue por actitud, sino por inocencia y agotamiento. El Prone volvió a sumar una derrota, la decimotercera del curso (3-9). Y lo hizo de forma merecida ante un Magna Navarra que se mostró superior. No obstante, el castigo fue tal vez excesivo para la escuadra de O Ceao.
El choque comenzó a fuego lento. Los navarros, quizás conocedores de su superioridad, no se lanzaron a tumba abierta sobre su presa. Pero no tardaron en asumir las riendas y en poner cerco a la portería de Illi. Eseverri envió dos balones a los palos, pero sería Martil, tras una pifia del portero local, el que abriría el marcador.
El golpe les afectó a los azulones, que fueron castigados de nuevo en un contragolpe pleno de potencia de Eseverri y culminado por Carlitos. Con 0-2, todos los fantasmas se les aparecieron a los locales. Y la resignación empezó a mascarse.
Pero el choque dio un vuelco pocos segundos antes del descanso. Iago Rodríguez envió a la red una falta ante la actitud contemplativa del Navarra. Y, a la vuelta de los vestuarios, Manuel María echó la caña en un córner para devolver las tablas al electrónico. El optimismo brotó a raudales en la escuadra de Javier Albes, que rubricó sus mejores minutos.
Hasta que Álex Diz se emborrachó de balón a los 23 minutos y los verdes, después de robar, volvieron a atizarle a los lucenses.
Fue el punto de inflexión del duelo. Después llegarían algunas entradas feas, dos expulsiones, crispación de la grada con los árbitros y una actuación disuasoria de la Policía. Y, cómo no, un saco de goles a favor del Xota.