Los azules impusieron su ley en el Municipal y aventajan ya en seis puntos al equipo cántabro, que sigue segundo
30 nov 2014 . Actualizado a las 09:55 h.El Teucro volvió a dar ayer otro golpe en la mesa para demostrar que es el rival a batir en la División de Honor Plata esta temporada. Los de Quique Domínguez dieron una nueva lección de balonmano, de carácter y de veteranía para superar con mucha claridad a un Sinfín que llegaba a Pontevedra segundo y dispuesto a recortar distancias con los azules, pero que se acabó marchando a Santander desquiciado y con una abultada derrota en el zurrón.
El encuentro se perfilaba como un duelo de poder a poder, por lo que Quique Domínguez reclamó un mayor apoyo de una afición que respondió a la llamada, registrándose una gran entrada en el Municipal. En medio de este ambiente, el equipo azul saltó a la pista con la máxima concentración y firmó un inicio de encuentro, con un parcial de 3-0, que le permitió encarrilar el choque a las primeras de cambio. El Sinfín, por su parte, parecía no encontrar su sitio en el campo y se estrellaba una y otra vez con la férrea defensa local, y pese al tiempo muerto que solicitó Reñones para intentar revertir la tendencia a los diez minutos de partido, la diferencia para los locales llegó a ser de 6 goles mediado el primer acto, con lo que parecía que tendrían un partido más sencillo de lo esperado.
Sin embargo, tras tres exclusiones consecutivas en el Teucro, los visitantes lograron reaccionar y recortar diferencias hasta ponerse a solo dos goles (12-10) liderados por Álvarez cinco minutos después, lo que propició que Quique Domínguez parase el encuentro para hacer ajustes en el equipo. Y así, de ahí al descanso, llegó un nuevo arreón local que le permitió irse a los vestuarios con cinco goles de ventaja (16-11). Justo entonces, Reñones explotó contra la mesa y los árbitros, muy protestados por ambos equipos, por lo que acabaría expulsado y, quizá, enterrando definitivamente las opciones de su equipo, que volvería a la pista desquiciado.
El Teucro, con el viento a favor, no desaprovechó esta situación y nada más reanudarse el partido volvió a dar otro zarpazo con un nuevo parcial de 3-0 que llevó la ventaja hasta los ocho goles (19-11), logrando que el conjunto cántabro empezase a perder la fe.
El partido entró entonces en un período bronco, con un Sinfín muy agresivo, pero el beneficiado fue de nuevo un Teucro que cada vez se gustaba más y que contó con el aliento de una grada entregada a los suyos. Una comunión que se prolongó hasta el final y que acabó en una explosión de júbilo y reconocimiento a la plantilla de un Teucro que sigue contando sus partidos por victorias tras diez jornadas, aventaja en seis puntos al segundo y, definitivamente, se sube al carro de la lucha por el ascenso.
TEUCRO 30: Amérigo, Pichel (6), Carlos García (5), Borja Pedreira (1), Hernández (4), Moledo (4) y Carró (1) -siete inicial-, Iago Gómez (p.s.), Chapela (1p), Pumar (1), Dorado (2), Víctor Rodríguez (3), Iván Fernández (1), Pombo (1) y Ameijeiras.
GO FIT SINFÍN 21: Sánchez, Muñiz, D. Merino, Postigo, Ros (2), Herrero (2) y Jorajuria (1) -siete inicial-, Salvarrey (p.s.), Canedo (4), Blázquez (2), Álvarez (4, 2p), R. Merino (1), Calderón (5).
Parciales cada cinco minutos: 4-1 (5?), 7-3 (10?), 11-5 (15?), 12-8 (20?), 14-11 (25?), 16-11 (descanso), 19-12 (35?), 20-13 (40?), 23-15 (45?), 25-16 (50?), 27-18 (55?), 30-21 (final).
Árbitros: Muñoz Díaz y Posada González. Excluyeron dos minutos a Chapela, Víctor Rodríguez (2), Dorado (2), Carró del Teucro, y a los visitantes Postigo, David Merino, Muñiz (3), Canedo, Herrero y al entrenador, Rodrigo Reñones, que acabaría siendo expulsado en el descanso por protestas reiteradas a la mesa. También expulsó a Chapela en el minuto 58 por un empujón a Herrero.
Incidencias: Partido de la décima jornada de la División de Honor Plata disputado en el Pabellón Municipal de Pontevedra con alrededor de mil espectadores en las gradas.