La repostera del Mundial

manuel blanco GRANADA / ENVIADO ESPECIAL

DEPORTES

M. Blanco

La mujer de Juan Carlos Navarro causa sensación en varias de las sedes del torneo con sus originales dulces inspirados en el básket

04 sep 2014 . Actualizado a las 23:22 h.

Quienes los conocen de cerca, sostienen que la carrera de Juan Carlos Navarro no habría sido la misma sin su mujer. Llevan juntos desde que eran apenas unos niños. Son inseparables. Vanessa es, junto con sus hijas Lucía y Elsa, el pilar central de la vida del genial escolta de España. Una mujer inquieta, activa, muy alejada de los estereotipos de la mujer del deportista de éxito. Los saraos le van lo justo. Lo suyo son su familia y sus amigos. Y su pasión: la repostería. Un trabajo que la ha llevado a compartir con su marido el Mundial de España. Él en la cancha. Ella entre bastidores.

Resulta que hace algo más de un año, Vanessa y su hermana, Marta García, decidieron hacer de su afición por la pastelería creativa una actividad profesional. Por aquel entonces, llevaban dos años atendiendo encargos. Los primeros para ellas mismas: cumpleaños, comuniones... Los siguientes, para su entorno más próximo. Lo hacían de cine, y la bola fue creciendo. Tanto, que optaron por fundar Let?s Party, una pequeña empresa barcelonesa dedicada a facturar dulces cuyo sello distintivo son el diseño y la exclusividad.

Su desembarco en el Mundial de España fue en realidad algo casual. Poco antes de que empezara la concentración de la selección para preparar el campeonato, Vanessa organizó una comida con los principales amigos de La Bomba en su casa de Barcelona y se propuso sorprender a todos con una tarta especial.

A fe que lo consiguió. Facturó un pastel con forma de autobús que simulaba ir directo hacia la victoria en el Mundial. Y conquistó a la concurrencia por su sabor y presentación. Varios de los asistentes hicieron fotos del dulce que empezaron a circular por las redes sociales. Alguien las vio en la sede de la Federación Española en Madrid y se puso en contacto con Vanessa para conocer más de cerca su trabajo.

En la capital gustó lo que hacía y le encargaron algunos pasteles similares. Fue el germen de una colaboración que se consolidó apenas unas semanas después. Desde la Federación sondearon a las fundadoras de Let?s Party sobre la posibilidad de hacer algo ambicioso y distinto para el Mundial. Y ellas se pusieron manos a la obra.

En apenas unos días, presentaron varios diseños de galletas inspiradas en el básket. La propuesta agradó tanto en Madrid que Vanessa y Marta se encontraron ante un reto mayúsculo para ellas. La Federación quería 8.000 dulces para repartir en las sedes del Mundial. Palabras mayores, pues hasta ese momento su mayor encargo no había pasado de unas mil.

Y se pusieron a ello. Durante tres semanas de agosto, ambas trabajaron más de doce horas diarias para facturar una a una las galletas. Acabaron agotadas, pero cumplieron la encomienda. En las sedes de Granada, Sevilla y Madrid, son muchos los que saludan su esfuerzo.