La guardameta grovense Irene Sánchez disfruta de su debut oficial con España y de la clasificación de su equipo, el Atlético Guardés, para la Recopa de Europa por segunda temporada consecutiva
07 may 2014 . Actualizado a las 06:58 h.Día 20 de abril, Irene Sánchez Rodríguez se estrena en Alemania como internacional en partido oficial con la selección española júnior de balonmano. Lo hace como titular, y saboreando las mieles de la victoria en el primero de los dos duelos de la fase clasificatoria para el Mundial de la categoría, frente a Bulgaria (19-24). Día 3 de mayo en A Guarda, la portera grovense, forjada en la cantera del Rasoeiro, celebra junto a sus compañeras del Mecalia Atlético Guardés que el equipo jugará por segunda temporada consecutiva la Recopa de Europa tras su victoria sobre el Caneymelar Valencia, 32-23. Quince días de ensueño para la primera balonmanista meca que ha defendido el escudo hispano.
A falta de dos partidos para la conclusión de la Liga de División de Honor española y, con ella, del final de la temporada, la ex jugadora del Rasoeiro repasaba ayer estas dos semanas con las que cualquier deportista soñaría. Sobre todo a su edad (8 de abril de 1994), con toda una prometedora carrera todavía por delante. Irene Sánchez ya había disfrutado de lo que es jugar con la selección española júnior de España en el 4 Naciones, con Hungría, Alemania y Francia como rivales. Pero lo del Pre-Mundial era diferente, con dos partidos de los que sí cuentan para las estadísticas oficiales. «O Pre-Mundial foi unha experiencia única», recordaba ayer la arousana. «A todo o mundo lle gustaría poder competir por un país. E no primeiro partido saín de titular». Pero se lesionó en un dedo de un pie.Al día siguiente en el segundo y definitivo choque del clasificatorio, contra Alemania, «saín na segunda parte». Y ahí «non tivemos sorte. Dominaramos case todo o partido por 2-3 goles, pero nos 10 derradeiros minutos sufrimos un baixón», y España acabó perdiendo 18-23, y la plaza para el Mundial.
Haciendo amigas
Irene se queda sin embargo con lo bueno. «A nivel deportivo, quedeime coa experiencia. E a nivel persoal, gústame coñecer outras culturas, e fixen amizades con rapazas francesas e alemanas; axudoume a conseguir contactos». Y es que la portera piensa mucho en el futuro. «Remato a miña etapa júnior, pero confío en chegar a xogar na selección absoluta. Vou traballar para iso».
Y por lo que se ve, está en el sitio idóneo. El pasado domingo disfrutó junto a sus compañeras del sello del pasaporte para la que será la segunda participación consecutiva en la Recopa de Europa del Atl. Guardés y de una Irene en el banquillo por una lesión en su pierna derecha, derivada de la sufrida en Alemania.
Sánchez confiesa que llega al final de campaña extenuada y saturada, y que «preciso descansar». Eso sí, solo para renovar fuerzas y enfilar un nuevo gran salto en su prometedora carrera.