16 abr 2014 . Actualizado a las 07:00 h.
Será una final equilibrada, pero el Madrid llega en mucho mejor momento que el Barça con el único hándicap de que no esté Cristiano Ronaldo. Pero aunque los blancos lleguen mejor en lo anímico y en lo físico, en las finales no hay favoritos y el Barça está obligado a jugárselo todo en esta Copa, porque de lo contrario su temporada sería nefasta. Aquí jugará un papel esencial el estado anímico de Messi. Si Leo está bien, cosa que no sucedió ante el Atlético, el Barcelona tendrá muchas opciones de ganar. Lo contrario sucede en el Real Madrid, porque Cristiano en el campo es como El Cid. El potencial de su equipo baja mucho, porque no solo es un jugador, sino también un estandarte dentro del campo.