Mike Muscala, el mejor reboteador de la ACB también disfruta de la música y el día a día
29 ene 2014 . Actualizado a las 12:33 h.«Something to say», algo que decir. «Cada día es un regalo, por eso se llama presente». El primer entrecomilllado es una canción de rap que compuso Mike Muscala cuando tenía quince años. La llevó al vestuario de su equipo de baloncesto y caló en el grupo, porque todos la hicieron suya durante la temporada. El segundo es la inscripción del único tatuaje que lleva sobre su piel el máximo reboteador de la Liga Endesa a su paso por el ecuador, en español, idioma que maneja.
Juntas y mezcladas las dos expresiones dicen mucho de la idiosincrasia de este pívot del Obradoiro Río Natura Monbus, de 211 centímetros, de brazos que son tentáculos y manos que son ventosas. Más que un cefalópodo, es un radar para los rebotes.
«Something to say fue mi primera canción de rap -explica- y por eso es especial para mi. Un rapero, blanco y de Minnesota... No es habitual. De eso habla». Esa faceta la tiene algo aparcada este curso, porque el tiempo no dar para todo. Pero no la olvida, y en su próxima creación probablemente aparecerá el Obradoiro.
El tatuaje también encierra un mensaje: «Está bien pensar en el futuro, pero no hasta el punto de olvidarnos del presente. Por eso, cada día es un regalo. Hay que disfrutar el presente».
Fácil adaptación
Lo cierto es que está degustando bien su primera experiencia en el baloncesto profesional europeo, a este lado del Atlántico. En la cancha y en la ciudad, en la que es más un camaleón que un cefalópodo a la hora de interiorizar costumbres.
La siesta ya la conocía, la practicaba en la Universidad de Blucknell antes de los entrenamientos. Y ahora persevera. Le gusta el carácter de la gente: «Es muy amable». Y llama la atención sobre un aspecto: «Aquí se pasea mucho. En Estados Unidos apenas se camina porque lo normal es ir en coche a todos los sitios». También en esa vertiente ha sabido adaptarse, si bien el cambio de la transmisión automática a la manual le reportó alguna complicación al principio.
Las impresiones son todavía mejores cuando las circunscribe a la afición que arropa al equipo en Sar: «Hasta el momento, no he visto otra que la supere en ninguna cancha de la ACB. Nunca había jugado con tanto ruido en la cancha. Son fans muy positivos. Y, además, entienden de baloncesto».
A Mike Muscala lo acompaña en su singladura obradoirista uno de sus mejores amigos, también integrante del grupo de rap que formaron siete años atrás, cuando compuso «Something to say». De todo ello está dejando constancia videográfica en Youtube.