El doctor Jekyll y el señor Hyde

iván antelo REDACCIÓN / LA VOZ

DEPORTES

El pívot norteamericano Jason Cain fue el mejor de los naranjas con 17 puntos y 4 rebotes.
El pívot norteamericano Jason Cain fue el mejor de los naranjas con 17 puntos y 4 rebotes. lof< / span>

El Leyma, genial en la primera parte; tiró el partido en la segunda

11 ene 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

El extraño caso del doctor Jekyll y el señor Hyde es una novela escrita por Robert Louis Stevenson en la que se narra el trastorno psiquiátrico que supone que una misma persona tenga dos personalidades totalmente opuestas entre sí. La misma enfermedad que sufrió ayer el Leyma Básquet Coruña en su visita a Logroño (80-58). Terriblemente sólido y consistente en la primera mitad; y con una actitud y un juego lamentable en la segunda.

Tito Díaz solo le pidió una cosa a sus jugadores a principio de temporada; intentar ser competitivos y luchar hasta el final por todos los partidos. Lo consiguieron durante 14 encuentros, pero ayer el equipo coruñés tocó fondo cuajando veinte minutos malísimos, en los que los riojanos consiguieron sendos parciales de 26-9 y 27-11.

El equipo había comenzado bien. Con un parcial de salida de 2-12 y cargando de faltas a un Nwogbo que pasaba por ser el gran referente de los locales en la pintura. Sólidos atrás, encontraron la fluidez primero en Cain y luego en Ogirri. Entre ambos sumaron veinte puntos al término de los dos primeros cuartos para firmar un marcador de 27-38 (la máxima fue de 13).

En el descanso, nadie se acordaba de la ausencia de Chus Castro. El ferrolano ha sido la estrella del equipo durante la primera vuelta, pero sus compañeros jugaban con soltura con su habitual estilo rocoso y el Clavijo parecía tener claro que lo iba a tener complicadísimo para meterse en el partido.

Pero todo cambió tras el intermedio. El Básquet Coruña pasó a realizar un juego deslavazado. Se olvidó de lo que le hizo grande, el juego en equipo, y basó sus ataques en acciones individuales en las que cada cual parecía realizar la guerra por su cuenta. Además, el Clavijo comenzó fuerte la segunda mitad apoyándose en las actuaciones soberbias de Hall, Uriz y Gospic. Los locales exhibieron acierto ante un Leyma blandito, para firmar un 17-4 en los primeros seis minutos que pusieron por primera vez por delante al Clavijo (44-42) en el minuto 26.

Si Cain había brillado en el primer cuarto y Ogirri en el segundo, nadie más se animó a coger el testigo. Ni siquiera un Haanpaä que acabó desquiciando a su entrenador. «Debe dar más. Y se lo dije. Hasta que me cabreé y lo cambié», reconocía Tito Díaz en Radio Voz.

«Estábamos haciendo un partido muy serio, pero el equipo está cansado. Somos pocos y tal vez lo ha pagado en la segunda mitad. No hemos sido nosotros. Ha influido el acierto de ellos y el cansancio mental en la segunda mitad. Es la primera vez que nos pasa, porque este equipo ganará o perderá pero se deja la piel. La gente debe estar orgullosa de este equipo por lo que transmite día a día», añadió.

El Leyma fue un muñeco en manos de un Clavijo que acabó haciendo sangre en el último cuarto.

Parciales: 15-21, 12-17 (27-38, al descanso); 26-9 y 27-11.

Árbitros: Vázquez García y García Balzategui. Señalaron catorce faltas a los locales y quince al cuadro visitante.

Incidencias: duelo perteneciente a la jornada 15 de la competición regular de la LEB Oro, segunda de la segunda vuelta, celebrado en el Palacio de los Deportes de Logroño.

Arévalo (3), Nwogbo (4), Hall (17), Tomás (5) y Coego (8) -cinco inicial-. También jugaron: Galarreta (10), Ott (6), Uriz (9), Martí, Lobo y Gospic (18)

Cabanas (5), Cain (17), Haanpaä (5), Herrero (3) y Hernández -cinco inicial-. También jugaron: Amoke (3), Lucas (5), Ogirri (17), Noguerol (3) y Dorda