Navidades en casa, el refugio de la presión

Iria Grandal

DEPORTES

Hdiario de una arquera 31 de DICIEMBRE DEL 2013

ace unos días me vine a pasar mis vacaciones de Navidad en casa, en Ferrol. Es tiempo para descansar pero, a la vez, con mil cosas que hacer. No solo tengo que entrenar, sino que también debo visitar a todos los miembros de la familia, amigos y conocidos.

Merece la pena tanto ajetreo. Ser deportista y estar fuera de casa a veces resulta bastante duro. Recuerdo que en mi primer año en el Centro de Alto Rendimiento de Madrid muchas veces cuando llegaba a la habitación, llamaba a mis padres y me echaba a llorar. Pasé de entrenar dos horas cada día a estar seis horas en el campo de tiro. Entre las clases y los entrenamientos no paraba quieta y, encima, mi entrenador HyungMok Cho me machacaba para poner a prueba mi potencial. Siempre echaba de menos poder llegar a casa después de un día duro y abrazar a mis padres, desahogarme con ellos.

¿Y ahora? Después de cinco años allí los entrenamientos intensivos de nueve horas ya forman parte de mi vida, por así decirlo, estoy acostumbrada, pero no siempre es así. En el año olímpico la presión que había por intentar conseguir una plaza para los Juegos se notaba en el ambiente. No solo en los arqueros, sino también en los técnicos. Después de cada competición teníamos reuniones y nos reñían porque no estábamos tirando como ellos querían, teníamos que entrenar de otra manera... Todo eran quejas, pero nadie sabía bien qué hacer. Los nervios estaban a flor de piel y cuanto más se acercaba el Campeonato de Europa, donde las chicas nos jugábamos una plaza para Londres, una se sentía más perdida.

La vida del deportista es así, nos metemos y nos meten presión, pero tenemos que aprender a controlarla. Hay momentos en que esa presión me desborda y lo único que me apetece es escaparme a mi casa y encerrarme para estar con mi familia, pues ellos son los que mejor me comprenden. Pero sé que hay que aguantar y luchar, porque al final, cuando consigo mi objetivo, es el momento de venir y celebrarlo con mi familia y con mis amigos en Ferrol.