Los lucenses se dejan su renta en la cola
03 dic 2013 . Actualizado a las 17:24 h.De un comienzo esperanzador, a una crisis de realidad. En apenas dos semanas, el Breogán ha mostrado síntomas de sufrir un trastorno de bipolaridad. Seguro con los rivales fuertes, y estrellado contra los de la parte baja de la clasificación.
Las dos últimas derrotas han descolgado al equipo del liderato compartido. No obstante, que también perdiese el Andorra en casa de un Oviedo que partido a partido certifica la buena imagen que dio en el Pazo, le permiten seguir a una sola victoria de la primera posición.
El Breogán venía de dejar en nada menos que 50 puntos al Huesca en la culminación de su racha de cuatro triunfos consecutivos. Y en sus dos envites siguientes (contra el Clavijo, tercero por la cola entonces, y el Navarra, colista), encajó más que nunca.
Un equipo al alza en confianza se dejó su renta en dos de las canchas que se habían mostrado más asequibles en el inicio del campeonato. Y perdiendo sus señas de identidad de fortaleza atrás. Fuera, además, en donde los de Lisardo habían conseguido el pleno superando a Barcelona B, Andorra y Ourense.
Duelo entre hermanos
El equipo regresará este fin de semana al Pazo Universitario (19.15 horas), después de dos desplazamientos consecutivos, con la misión de recobrar sensaciones ante un Melilla. Los norteafricanos llegarán a Lugo con el mismo balance que los celestes, al sufrir dos derrotas consecutivas. El equipo que entrena Alejandro Alcoba (no tiene ninguna baja) cuenta en sus filas con Eloy Almazán, hermano mayor del breoganista Pablo Almazán. Por lo que el del fin de semana será un duelo fraternal, que ya vivieron el año pasado, el primero también en las filas melillenses, y el segundo en las del Coruña.
El Breogán solo ha perdido en casa en este curso contra el Básquet Coruña, que forma parte del triplete de equipos que encabezan la LEB Oro.