El Rayo fundió las esperanzas

Manuel Rey
manuel rey CARBALLO / LA VOZ

DEPORTES

El Bergantiños jugó frente al equipo vallecano un partido para el recuerdo

22 nov 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Quedaban unos cinco minutos para que los futbolistas saltasen al césped del viejo municipal de Carballo. Más de 3.500 personas esperaban la salida de los futbolistas. Nunca se había visto tan lleno el estadio carballés, y ya nunca se volvió a ver así. Era la noche del 5 de noviembre de 1987, y el Bergantiños recibía al Rayo Vallecano en el partido de la cuarta ronda de la Copa del Rey. Uno de los partidos más importantes de la historia del club carballés. Hasta se había estrenado iluminación para esa noche. Y de repente, los focos se apagaron.

Contaba José Manuel Ferreiro en este periódico que aquel apagón, que duró media hora larga, le añadió aún más épica a un partido ya de por sí inolvidable. El equipo venía de eliminar al Pontevedra, al Arousa y al Baskonia. Además, habían realizado un gran partido de ida en Vallecas. Los goles de Lerio y José Ramiro pusieron contra las cuerdas al equipo entrenado por Felines. Los carballeses terminaron acusando el esfuerzo en la recta final del partido y cayeron por 3-2. Eso sí, llenaron de ilusión a los aficionados, que abarrotaron el municipal carballés para la vuelta.

Llegó gente de toda la Costa da Morte para apoyar con una sola voz al equipo. También acudió parte de la plantilla del Deportivo, que se iba a enfrentar al Rayo unos días después. Los que vivieron aquella noche recuerdan que el ambiente era especial. Formó una alineación que algunos aún recitan de memoria: Paco, Juan, Fariña, Quico, Miguel; Lito, Lerio, Cao, Lucho, Solé y José Ramiro. Para cambios; Agustín, Costa, Murias, Antelo, Ortiz y Gorri.