Defiende el segundo puesto en el campo del poderoso Mallorca
02 nov 2013 . Actualizado a las 07:00 h.En las quinielas de candidato al ascenso siempre ha figurado el Mallorca. Pero los baleares han visto cómo su cotización bajaba después de un flojo inicio del campeonato. Hasta el límite que, a día de hoy, transitan a cuatro puntos del Lugo en la tabla. Los rojiblancos, en una nube, se preparan para el asalto de Son Moix (hoy, a las 18.15 horas). Lo hacen con un tímido disfraz de lobo, conscientes de que los de Oltra se distanciarían demasiado de su hábitat natural si firman un nuevo tropiezo ante su público.
Pese a que la competición ha llevado al Lugo a un puesto de privilegio en la categoría de plata, los de Setién apelan cada día a la memoria. Los cincuenta puntos que otorgan la permanencia son el objetivo y la fanfarria oficialista que se repite en cada aparición de los integrantes del equipo. Pero, arrastrados por la dinámica de resultados positivos, el entorno confía en que la fiesta se prolongue lo máximo posible.
Sin exigencias y con escasa presión, el Lugo comparece en un escenario histórico. El Mallorca posee un plantel con nombres ilustres como Antonio López, ex capitán del Atlético de Madrid, hoy descartado. En la parcela ofensiva, su referente es Gerard Moreno, autor de la mitad de los goles. Y otros como Aouate, Íñigo Pérez o Geijo completan una terna de futbolistas llamados a marcar diferencias en la categoría de plata.
Con menos nombre, pero con un mejor funcionamiento colectivo en lo que va de curso, el conjunto de Setién apelará a sus señas de identidad. Dejar la puerta a cero es la premisa del cántabro y, después, crecer en la parcela atacante desde el manejo del cuero. Más dudas presenta un Mallorca que aún no ha dado con la tecla para que sus piezas se acoplen de manera óptima. No en vano, Oltra ya ha mudado el sistema y, además, ha aparcado la vistosidad que perseguía para dar prioridad a un fútbol más práctico.
Pese a que, antes de que comenzase el campeonato, el Lugo partiría como víctima en el choque de esta tarde, la trayectoria de los rojiblancos abre un resquicio a la esperanza. Porque, además del segundo puesto, en la retina queda el 0-3 con el que los de Setién mandaban al descanso en su anterior desplazamiento a Huelva. Concentración, pegada y corrección de errores serán tres de los ingredientes con los que los gallegos amenazarán al Mallorca.