El Calasancio recibe mañana (16.30 horas) en el campo de los Escolapios al líder de la Liga Nacional de juveniles, el Pabellón. El objetivo de los estudiantiles es ganar y así encadenar dos triunfos consecutivos -el pasado domingo ganaron en Santiago con dos goles de Adrián Armesto-.
La tarea no será fácil, pero el encargado de evitar que los ourensanos marquen, el portero Adrián García, es optimista. «Para nosotros este choque es como si fuera un derbi, porque hay mucha rivalidad. Esta circunstancia y el hecho de que nosotros tengamos un poco más de veteranía que ellos, pueden ser claves para que logremos los tres puntos», indicó García.
El joven guardameta monfortino, que el próximo mes cumple diecisiete años, ve al equipo muy motivado. «La victoria que cosechamos en Santiago tiene que suponer un punto de inflexión en nuestra trayectoria, porque el otro día jugamos muy bien. Todos hemos entrenado a tope y estamos deseando que empiece el partido», dijo.
Zona baja de la tabla
El Calasancio es decimosexto clasificado con cuatro puntos, ocho menos que el Pabellón. Ganar supondría acercarse aún más a la zona media de la tabla. «Esta liga es muy igualada, porque cualquier equipo gana a cualquiera. Lo importante es que nos hagamos muy fuertes en casa, porque de ese modo estaremos muy cerca de nuestro objetivo, que no es otro que la permanencia», apuntó.
Conseguir los tres puntos para el Calasancio supondría restar presión a los futbolistas de cara a los encuentros que vienen, que serán contra el Deportivo y contra el Celta. «Serán rivales complicados, pero nosotros competiremos por intentar sorprenderlos», apuntó.