La Escuela de Boxeo Aztecabox en el barrio del Ventorrillo ofrece una forma distinta de disfrutar de este deporte
01 oct 2013 . Actualizado a las 07:00 h.La vida de Luis Suárez Santos cambió radicalmente en el año 2005. En un giro inesperado del destino tuvo que dejar su trabajo de toda la vida. En ese momento el boxeo, por aquel entonces una afición, apareció como alternativa. Decidió unirse a la asociación del barrio de Los Marineros para comenzar un nuevo proyecto, en este caso enfocado a realizar una labor social para ayudar a los jóvenes con problemas a llevar un camino limpio con la ayuda del deporte.
Los comienzos fueron duros, a pesar de contar con pequeñas ayudas empezar un proyecto nunca es fácil. El propio Luis cuenta que «para sacar el proyecto adelante hubo momentos en los que las cuentas no daban», a pesar de todas las dificultades, el trabajo dio sus primeros frutos. En el año 2008 cuatro chavales de la asociación tuvieron la oportunidad de competir en una velada.
En marzo del año 2010 Suárez tuvo que tomar una decisión, los recursos ya no daban más de sí, era el momento de reciclarse. De transformar el boxeo en su forma de vida, para poder afrontar el cambio tuvo que conseguir el título de entrenador nacional de Boxeo. Cuando lo logró, decidió dar un paso adelante, fundar su propio gimnasio, o más bien una escuela de boxeo.
Nace el Aztecabox
Este nuevo proyecto nace con una vocación distinta, la de crear un espacio donde los amantes del boxeo puedan aprender y practicar su deporte, tanto si es solo por diversión como si es buscando metas mayores.
«A mis alumnos no les puedo prometer que llegarán a ser campeones. Solo una pequeña parte de la gente que entrena aquí busca hacer carrera en el mundo del boxeo, los demás vienen a entrenar, a aprender y a pasarlo bien», explica Suárez.
El éxito de este proyecto aglutina varios factores. Uno de ellos en palabras de su fundador es «el cambio de las metodologías, la mayoría de los alumnos de la escuela practican el boxeo de enseñanza, también conocido como boxeo sin contacto. Esta modalidad de boxeo no tiene como fin el combate, su objetivo es mejorar la condición física, los reflejos, la coordinación pero por encima de todo se practica para pasarlo bien».
Para Luis los valores son imprescindibles, sobre todo el respeto: «En el boxeo cuando entrenas tu objetivo es mejorar, cuando compites tu objetivo es ganar, no humillar, por eso es clave respetar siempre, tanto al compañero como al rival».
El Aztecabox también muestra que el boxeo no es solo para hombres, de los casi cincuenta alumnos de la escuela, la tercera parte son mujeres, para Suárez eso enseña «que cada vez hay mejor imagen de este deporte».
También resalta el gran ambiente que se respira en el gimnasio. «La relación entre todos los que estamos aquí es muy buena, no solo entrenamos, también vamos a veladas de boxeo o las vemos por la televisión. Incluso si son tarde quedamos para cenar y luego vemos los combates», finaliza el entrenador.