Los jugadores del Obradoiro Río Natura Monbus que continúan del pasado curso se ajustaron al perfil conocido: los misiles de Alberto Corbacho, la sobriedad de Ben Dewar, la brega incansable de Pavel Pumprla, la cabeza privilegiada de un Oriol Junyent que deja dudas respecto a si cumple años o los cuenta hacia atrás, la bravura de Rafa Luz, la buena disposición de Stobart y Satrústegui, los cabreos de Moncho Fernández cuando algo no se ajusta al guion...
El foco estaba puesto en los nuevos y, aunque el partido no fue un test para sacar muchas conclusiones, sí sirvió para atisbar algunos detalles.
Vasilis Xanthopoulos tiene un radar. Será difícil encontrarle algún expediente en el que aparezcan varios tiros a canasta, pese a que no tiene mala mano. Ante el COB solo probó desde la línea de personal, pero en apenas quince minutos repartió cinco asistencias. Además, conecta bien con Alberto Corbacho.
Durand Scott jugó sus primeros minutos con la camiseta del Obra. Es un escolta que tiene electricidad. Sus dos primeras acciones fueron una gran asistencia y un triple. A partir de ahí, a veces pareció algo acelerado. No obstante, se faja en defensa y demostró visión para abastecer a sus compañeros.
Muscala apenas tuvo tiempo de sacar brillo a su envergadura. Dejó constancia de su buena mano desde cuatro o cinco metros. Y quizás Minnerath es el que pareció más fuera de sitio. Aun con eso, y en un mal día desde 6,75 metros, entregó una buena tarjeta.