Ni el histórico El Molinón, ni tampoco el equipo allí residente, están olvidados y menos aún arrinconados en el baúl de los recuerdos. Ese baúl que guarda tantos episodios futbolísticos a partir de los años 40, cuando los campeonatos regionales ya movilizaban a cientos de seguidores. En esta zona, especialmente a los del Racing ferrolano siempre dispuestos a venir «a La Coruña que, según nos dicen, es la capital», estribillo que cantaba la hinchada por las céntricas calles coruñesas. Después, viaje de regreso pensando en volver y tener el desquite en el desaparecido Inferniño.
Mañana, Sporting-Deportivo, un clásico del fútbol norteño. Sin olvidarnos desde el Unión de Irún al Celta, y esos otros como el Athletic Bilbao, Racing santanderino, Oviedo y algunos como Osasuna, Arenas, Baracaldo y este Sporting de Gijón al que saludamos con el popular dicho de que «los últimos serán los primeros», afirmación que está por ver. En anteriores ocasiones, ambos saborearon las mieles por ganar en el campo del uno y del otro. Triunfos que se guardan en el baúl de los recuerdos con la intención de revivirlos en la próxima oportunidad. Como mañana mismo.