Crespo finaliza su primer Ironman en Vitoria de 7º en su categoría

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Once horas dieciséis minutos y cinco segundos. Ese fue el tiempo empleado por el lalinense Agustín Crespo en cubrir los 3,8 kilómetros a nado, 180 en bicicleta y 42 kilómetros de carrera a pie para finalizar el primer Ironman en el que participaba, el celebrado el pasado fin de semana en Vitoria. Con este tiempo, Crespo logró quedar entre los 150 primeros participantes de los más de 600 en la general y séptimo en su categoría.

El deportista lalinense, que durante nueve meses preparó esta prueba, hace un balance positivo de la participación. El objetivo de acabar lo cumplió y solo dieciséis minutos lo alejaron de la meta más optimista de dejar el crono entre las 10 y 11 horas. Indicó que en esta marca influyó de manera definitiva el viento durante la prueba en bicicleta. «Incluso os profesionais non lograron baixar das oito horas», aseguró.

Agustín Crespo se sintió bien en la prueba de natación, de la que salió undécimo de su categoría. Explicó que trató de apretar al principio para colocarse bien pero le dieron un golpe que le dejó sin gafas, lo que le obligó a nadar de espalda un rato para colocarlas. «Non se me fixo larga», aseguró. Después llegó su sector fuerte, el de la bicicleta. En él, tal y como tenía planificado, optó por ir regulando. «Pero a sorpresa foi que fun adiantando xente ata o kilómetro 110, cando me baixei era terceiro na miña categoría. Ía disfrutando moito», aseguró. Este tramo lo hizo a una media de 34 kilómetros por hora. Y después llegó la prueba a pie. También comenzó bien y fue superando a otros participantes hasta el kilómetro 25. Ahí, los problemas estomacales comenzaron a afectarlo marcando los últimos 17 kilómetros. «A partir de aí complicouse, pero xa o levas doutra forma, porque o tés máis cerca e tiras», aseguró.

Intención de repetir

«Esperaba que se me fixera más largo o tramo da natación e na bici ir sufrindo máis, pero non contaba coa dureza final da maratón», aseguró. Pero el reto valió la pena, explica. «Son impresionantes eses 50 metros finais, todo ateigado de xente, animándo, e despois de estar todo o ano prerándoo, Hai que vivilo, non se pode explicar con palabras», aseguró. Su buena experiencia le anima a volver a participar en otro ironman. Ahora pone la vista en el próximo año en el primero que se celebrará en Galicia, en As Pontes.

Pero a corto plazo, y después de tomarse dos semanas de descanso, participará en el triatlón de Allariz, este de la categoría esprint, con el objetivo de quedar entre los diez primeros. Con ella pondrá fin a la temporada ya que el campeonato gallego se retrasa hasta finales de septiembre.