Estamos ante un generación muy prometedora. Con unos jugadores que tienen una pinta excelente. Algunos de ellos incluso ya tienen protagonismo en la Liga Asobal y son importantes en sus clubes, como puede ser el caso de Pablo Cacheda, de Alex Dujshebaev o de Juanjo Fernández, entre otros. Hay un grupo de ocho o nueve jugadores que en los próximos años van a ser importantes en el balonmano español.
Con Pablo Cacheda no puedo ser objetivo, porque lo he entrenado, pero su evolución ha sido espectacular. Es un jugador con muchísima personalidad, al que no le tiembla el pulso en los partidos importantes, que cada vez pide más y asume más protagonismo. Además, es disciplinado y un enamorado del balonmano. Tiene claro que quiere llegar a lo más alto y lo quiere intentar.
A David Chapela lo conozco menos. Tiene un carácter diferente. Es más reservado, más tímido y pero tiene unas grandes cualidades. Es muy polivalente. Puede jugar en varios puestos de la primera línea, como lo utilizan en el Teucro con buen resultado, es un buen defensor y está progresando.
Considero que alguno de estos jugadores ya ha superado la fase de formación y ya han dado el salto a la Asobal, pero una cosa distinta es la selección absoluta, porque estamos hablando del campeón del mundo de balonmano, y eso son palabras mayores.