La falta de último pase priva al Celta B de la victoria en el partido de ida de la final por el ascenso a Segunda B
24 jun 2013 . Actualizado a las 06:00 h.El Celta B lo fiará todo al infierno de Getxo para ascender a Segunda B. Lo intentó, tuvo oportunidades en la ida ante un Arenas rocoso, con diez hombres por detrás del balón, seis de ellos dibujando su línea defensiva y que se conocen el otro fútbol mejor que nadie, pero a los vigueses les faltó el último pase y la definición para poner a prueba a Txemi, el portero del conjunto vasco. Fue imposible, pero el partido terminó con empate sin goles y en la vuelta cualquier fallo del conjunto de Pichi Lucas puede resultar letal.
El Celta B salió con todo. Con sus tres internacionales recuperados. Salió impetuoso, a marcar territorio a través de la posesión y porfiando casi siempre en la banda derecha con Añón y Kevin. El Arenas solo fue valiente en el prólogo, su intento de presión enseguida se tornó en un concepto numantino del fútbol. Diez jugadores por detrás del balón y Murci, el archigoleador del grupo vasco, de palomero en ataque.
El filial fue el dueño de la contienda en el primer tiempo. A tirones, haciendo la goma, pero llegando con claridad a la meta de Txemi. Pero le faltó la precisión del último pase y el acierto, capitales en partidos con pedigrí de finales. Camochu no llegó a un balón en el pico del área pequeña, Antón disparó alto desde la frontal y sobre todo, Aitor mandó al limbo un excelente servicio de Kevin cuando ya estaba situado a un metro de la portería. Por encima, la auxiliar la tomó con David Añón. Al margen de otras lindezas, le pitó un fuera de juego incomprensible cuando el único camino posible era el gol.
Oficio y marrullerías
El Arenas sobrevivió por veteranía y por oficio. Cada vez que el partido amenazaba con inclinarse aparecía un revuelo en el campo que lo calmaba todo. A base de tarjetas. Un mal menor para detener la tormenta. Con eso le bastó para salir indemne del primer tiempo.
Desde el inicio del segundo acto, por momentos, al filial le entraron las prisas. Tanto en la distribución y como en la cobertura. Aún así, el camino se pudo allanar con una penetración de Aitor y con un cabezazo de Maceira. Más clara aún fue la última de Santi Mina antes de ser relevado por Félix buscando un cambio de acción en ataque.
Cualquier intento resultaba estéril y a medida que se acercaba el final, el cuadro vizcaíno perdía más tiempo (con simulaciones reiteradas) y aumentaba su agresividad con la anuencia arbitral. Tantas interrupciones y el cansancio hicieron disminuir el caudal de oportunidades del cuadro celeste, que seguía adoleciendo de un último pase certero.
Casi a la desesperada, la tuvo Antón de Vicente con un disparo desde la frontal demasiado cruzado. Fue el último ejercicio antes de firmar las tablas en el primer duelo. El Arenas lo celebró como medio ascenso, pero el Celta B no ha dicho la última palabra. Está preparado para vivir una fiesta en el infierno de Getxo.
Árbitro: Gijón Peñas (Castilla León). Amarillas para Maceira en el bando local y para los visitantes Pereda, Murci, Ramos, Rober y Gurtu.
Incidencias: Excelente entrada en Barreiro. Partido de ida de la última eliminatoria de play off.
Rubén Blanco; Kevin, Víctor Vázquez, David, Maceira; Madinda, Antón; Añón (Marcos Torres, min 79), Mina (Félix, min 72), Aitor; Camochu (Thaylor, min 86).
Txema, Alzola, Pereda, Txopi, Murci, Zumalakarregi, Ramos (Ollora, min 55), Gurtu, Imanol (Jonan, min 80), Goiria y Rober (Requejo, min 79).