Nikola Mirotic, al igual que su entrenador, habla en términos elogiosos del Obradoiro Blusens Monbus: «Son un equipo muy sólido, tanto por fuera como por dentro. No te puedes fijar solo en los tiradores porque los interiores te pueden hacer mucho daño, como sucedió con Kendall cuando jugamos en Santiago. Debemos hacer una gran defensa, ayudarnos unos a otros. Para nosotros es clave controlar el rebote defensivo, porque nos permite salir a la contra. Ahí somos más peligrosos».
El pívot hispano-montenegrino no se queda ahí en el análisis: «Vamos con todo el respeto hacia el Obradoiro. Nos ganó el último partido en casa. No se puede decir que sea una sorpresa. Ha ganado a todos los favoritos en sus canchas. No nos podemos relajar. Tenemos que jugar los cuarenta minutos bien».
El pívot asegura que el Real Madrid ya ha asimilado el disgusto de quedarse a las puertas del trono europeo. La Liga es la frontera que marca una buena nota para el expediente de esta temporada o la deja en una campaña neutra: «Llegamos en un buen momento. Nos sentimos con ganas, sobre todo tras perder la Final Four. Ahora el objetivo es la Liga y confiamos en ello. Hay que ir paso a paso». Apunta también al factor campo, aunque no considera que sea «clave».