Javi Rey espera su momento

Lugo / La Voz

DEPORTES

09 abr 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

El pasado sábado, contra el Elche, Javi Rey volvió a vestirse de corto con el Lugo. No lo hacía desde el partido contra el Sporting, en el Ángel Carro, allá por el 9 de febrero. Entonces, entró por Héctor Font; esta vez, lo hizo por Airam Cabrera. La sanción de Pita, que no estará disponible para recibir al Alcorcón, le vuelve a abrir de par en par las puertas de la titularidad.

No está siendo un año para el recuerdo en el joven pontevedrés. El de Poio, pese a todo, ha logrado debutar en Segunda, después de tener que pasar por el quirófano al inicio del curso. No obstante, una vez recuperado de la lesión del tobillo que le obligó a operarse, y cuando entraba poco a poco en los planes de Setién, a la par que alcanzaba el pico de forma adecuado para la competición, tuvo que volver a parar. Esta vez, fue por culpa de un problema en una rodilla. Y ocurrió en el peor momento, si es que hay momentos más idóneos para lesionarse: cuando el Lugo se quedaba sin Fernando Seoane para cuatro partidos, por su expulsión ante los asturianos.

Paso a paso

Javi Rey ha vuelto a tomar todos los pasos para recuperarse. Y ante el Elche, quemó la última etapa. Entró en el campo para formar parte del entramado que había organizado Setién en el eje del campo, en el que había vuelto a experimentar con un trivote, conformado por Pita, Seoane y el reconvertido en mediocentro José María Belfortti. Melli había sido sustituido por Iván Pérez, y Javi Rey integró el trío junto a los dos primeros.

Setién ha decidido darle minutos a los jugadores que, por diferentes motivos, menos habían contado en lo que va de campaña. Claro que, queda por comprobar sin ante el Alcorcón repetirá el sistema con los tres mediocentros, o si vuelve a optar por un doble pivote. En las dos vertientes, tiene opciones de entrar, aunque muchas más si el entrenador elige el trío, y no el dúo, en el eje.

Javi Rey no comparte características futbolísticas con Belfortti o Seoane. Una de sus especialidades es la llegada, que el técnico le pide explotar.