Un marcador accidental

Alberto Argibay

DEPORTES

03 abr 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

El Barcelona completó un buen partido en líneas generales. Fue capaz de manejar casi siempre el ritmo y se sobrepuso a la lesión de su mejor jugador, que tuvo que retirarse al descanso. Que Messi esté sobre el césped va más allá de las acciones concretas que pueda desarrollar. Su sola presencia intimida al rival, porque puede resolver en cualquier momento, pero su ausencia permitió que la defensa del PSG arriesgase más y que ganase en superioridad numérica en el mediocampo durante el segundo tiempo. En cualquier caso, considero que el resultado fue accidental, porque no me pareció partido de tantos goles.

La experiencia juega a favor del Barcelona, que impone su ritmo, pero este tipo de partidos se ganan desde los pequeños detalles. Está claro que sigue limitado en la defensa del balón parado y quizá lo pagó con ese 2-2 final, que, insisto, para mí fue producto de la casualidad. El PSG mostró un buen nivel individual, pero no es aún un conjunto afinado, sobre todo porque le falla la conexión entre el mediocampo y el tridente ofensivo, mucho más poderoso. No fue justo el resultado, porque el Barcelona mereció mas. Ha logrado una ligera ventaja, pero tendrá que tener cuidado con el contraataque del PSG, que es el mejor arma de este equipo.