Infantiles en el runrún de la élite

Manuel García Reigosa
M. G. Reigosa SANTIAGO / LA VOZ

DEPORTES

Padres y aficionados arroparon al equipo infantil en sus dos partidos en Alcalá.
Padres y aficionados arroparon al equipo infantil en sus dos partidos en Alcalá. fotos: Naír Torrado< / span>

Los críos del Santiago Futsal convivieron con el primer equipo en la Copa

26 feb 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Al mismo tiempo que la Copa de España profesional se disputó en Alcalá de Henares un torneo paralelo, con los idénticos cruces y participantes, en categoría infantil. Para los chavales del Santiago Futsal y sus padres será una experiencia difícilmente repetible.

La expedición al completo, tanto la del primer equipo como la de la base, incluidos los progenitores, se alojó en el mismo hotel. Y todos participaron, disfrutaron y sufrieron con las dos competiciones.

En el caso de los críos, tuvieron la oportunidad de desplazarse hasta el pabellón de Alcalá de Henares, tanto el jueves, en cuartos de final, como el sábado, en la semifinal, en el mismo autobús que el colectivo de Santi Valladares.

Y cuando les tocó jugar a ellos, estuvieron arropados por sus ídolos. Ante el Barça infantil, que al final se proclamó campeón, al igual que sus mayores, el resultado al descanso era ya concluyente. Llevaban media docena de goles encajados, y no podían ocultar ni el disgusto ni la contrariedad. En el intermedio, Hugo y Diego Quintela, los jugadores del primer equipo que apadrinaron esta temporada al equipo que jugó en Alcalá, no dudaron en bajar al vestuario para levantarles el ánimo y recordarles que el resultado cuenta, pero que en el deporte hay valores que están por encima.

Precedente de los juveniles

Por cierto que Diego Quintela, que marcó ante el Barcelona, vivió una experiencia parecida a la de los pequeños. Fue en la Copa de Granada. Entonces también se disputaba un torneo paralelo, pero en categoría juvenil. Y el hoy pívot del primer equipo formaba parte de aquel plantel que levantó el trofeo. Curiosamente, la final fue también ante el Barcelona y se decidió en la tanda de penaltis.

En la memoria de Quintela estará grabado el gol que consiguió a falta de cinco segundos y que llevó el encuentro a una prórroga en la cual ya no se movió el marcador.

Aquel conjunto juvenil estaba dirigido por Mon Barreiro, hoy ayudante de Santi Valladares. Y junto a Diego Quintela, ahora asentado en la élite, también estaban Pablo Tallón y Santi, que ya saben lo que es debutar en Primera División y que entraron en las dos convocatorias de Alcalá de Henares.

En el año 1993, en la programación del Xacobeo, hubo hueco para unas jornadas de entrenadores que clausuró Bilardo, otrora seleccionador argentino. Según explicó, le gustaba aprovechar las concentraciones del primer equipo para que juveniles a los que se les adivinaba proyección se familiarizasen con lo que les esperaba, a poco que se confirmasen las expectativas. «Que vayan oyendo el runrún», decía Bilardo.

Para los infantiles que estuvieron en Alcalá, que doblegaron en cuartos al Ríos, 8-4, y cayeron en semifinales con el Barcelona, 1-17, el sonido de la Copa de España será siempre inconfundible. Lo escucharon en el escenario, en el autobús y en el hotel. Y eso no se olvida.