Una parte para ilusionar

Juan J. Fernández EL DESMARQUE

DEPORTES

Ayer empezaba el Mundial para los nuestros. Jugadores, cuerpo técnico y hasta el propio presidente en el palco destilaban responsabilidad máxima. Los primeros planos que se pudieron ver por televisión así lo descubrían. Jugamos en casa y eso pesa mucho. Delante, una selección magiar reducida al omnipresente Nagy. Es tan bueno que eclipsa al resto. ¡Cuánto suspiraron por él hace pocos meses por la Corte para convencerlo y darle pasaporte para los Hispanos!

La primera parte estuvimos irreconocibles. Nuestra defensa fue demasiado blanda y falta de agresividad. Los cambios ataque-defensa lastraban nuestro balance defensivo ante la velocidad de nuestros rivales. Para colmo, nuestro ataque posicional carecía de lanzamiento exterior. Preocupante cuestión si pensamos en rivales de mayor entidad. El cambio a 5:1 mixto, con marca individual sobre Nagy, y la escasez del banquillo rival nos dejaban adivinar que tras el descanso la victoria no correría peligro.

No nos equivocábamos. Ansiedad fuera y a demostrar una vez más que un equipo siempre acaba con las individualidades. Robos de balón, transiciones rápidas y gran aportación de Sterbik. Otro dato para el optimismo es la contribución de los Ruesga, Antonio y Montoro con unos lanzamientos esperanzadores. Contra Croacia debemos refrendar estas buenas sensaciones para lograr la primera plaza y así evitar a Francia en cuartos.

Juan J. Fernández es profesor INEF Galicia y vicepresidente de la Asociación de Entrenadores