Hay quien opta por afrontar crisis como la que toca vivir aguardando a que escampe mientras todo se desmorona alrededor. Y hay quien trabaja con la mentalidad de que el mundo es de los intrépidos, y que seguir andando y no pararse mientras otros lo hacen es la manera más segura de salir adelante. Como el presidente del Arousa. Manolo Abalo aprovechó el pasado sábado la presencia del presidente de la Deputación de Pontevedra, Rafael Louzán, en Vilagarcía para, delante de sus homólogos de buena parte de los clubes de la capital arousana, solicitar que el ente provincial proceda a convertir el estadio de A Lomba en la gran fuente de financiación de la entidad arlequinada. ¿Cómo? Construyendo un gimnasio y una cafetería en el recinto deportivo, que el Arousa explotaría económicamente, culminando un proyecto cuyo punto de partida sería la sustitución del terreno de juego de hierba natural de toda la vida por césped artificial de última generación.
Manolo Abalo desglosó la petición a la Deputación en dos bloques. Por un lado, en lo concerniente a la instalación de la hierba artificial, el mandatario arlequinado explicaba ayer que el objetivo es que «poidamos levar todos os nosos equipos -15- e os seus partidos á Lomba, e usala os sete días da semana». Y es que en la actualidad, debido a la delicadeza del césped de la instalación municipal, A Lomba solo es usada cada quince días para los partidos de los primeros equipos del Arousa y el Atlético Arousana, y una vez a la semana para entrenarse el conjunto de Lino González. En este último caso, «se as condicións do campo o permiten», aclara Abalo, quien añade que si el Arousa no dispone hoy de más equipos base «en parte é polo límite da capacidade das instalacións municipais» entre las que están diseminadas las plantillas de las diferentes categorías del club.
En este sentido, el directivo apunta que el resto de las entidades de la localidad se beneficiarían indirectamente de esa concentración de la actividad arlequinada en A Lomba, a cuyo uso exclusivo aspira.
El coste estimado de la colocación de césped artificial, le explicó el propio Louzán a Abalo el pasado sábado, es de medio millón de euros.
Colmadas las necesidades de la totalidad de sus equipos a nivel de infraestructura, lel club aspira a ir más allá, y conseguir una profunda remodelación del recinto de A Lomba con la construcción de un gimnasio y una cafetería. Unos servicios pensados para los jugadores, técnicos y demás integrantes del club, pero también para cualquier otra persona ajena al mismo. Ambas dotaciones «permitiríannos ter uns ingresos a maiores», dice Abalo. Por el incremento del número de socios que podría derivarse de los nuevos servicios prestados por el club, y por el pago de los mismos por el resto de usuarios.
De conseguir su propósito, Abalo asume que «ao mellor o Arousa tería que asumir os gastos de mantemento do recinto» y, quizá también, una reducción en sus subvenciones públicas.
Abalo se muestra optimista sobre la receptividad de Louzán, que desveló ayer ante la prensa local la petición del Arousa; y también del alcalde de Vilagarcía, Tomás Fole, presente en el acto del pasado sábado y con mucho que decir al respecto. Porque no se debe olvidar que el campo de A Lomba es de titularidad municipal.