El Pontevedra está a solo dos puntos de la fase de ascenso
11 dic 2012 . Actualizado a las 07:00 h.Son muchas las variables que explican a la perfección el complicado viaje por el infierno del Pontevedra por la Tercera División. No obstante, hay un factor que podría resumir los males granates: Pasarón. Al contrario de otros de los equipos grandes -y el Pontevedra es un grande de Tercera-, los lerezanos son incapaces de rentabilizar la ventaja de jugar sobre un terreno de juego como el que habita a orillas del río Lérez.
Así lo arguyen, por ejemplo, un exjugador del Pontevedra y un exentrenador granate. «La presión de jugar en Pasarón es muy fuerte», destaca Gabi Misa, que la temporada pasada entrenó a las órdenes de Milo Abelleira hasta que fue cedido al Sanxenxo. «Creo que el equipo falla por ese motivo», dijo el del Coruxo.
En ese sentido también diserta Manolo Tomé, expreparador del Pontevedra. «El Pontevedra en Tercera tiene que ser el Barcelona de Primera», apunta. «No sé qué pasa, pero en Pasarón los jugadores cogen mucha presión. Son muy buenos jugadores», subraya.
De hecho, Tomé, que no pudo salvar al equipo del descenso de Segunda División B en la campaña 2011-12, recuerda que el Pontevedra «es indudablemente el equipo a batir de la categoría, aunque ahora mismo, el Racing de Ferrol está que se sale, imparable». Cuando restan tres jornadas para finalizar la primera vuelta de competición, el plantel que lidera Milo Abelleira es séptimo en la tabla con 25 puntos, a dos puntos de la última plaza de acceso a la fase de ascenso, que ocupa en la actualidad el Deportivo B con 27 puntos, los mismos que el Somozas y el As Pontes. Las peñas no comparten la hipótesis de Tomé y Gabi Misa. «Pasarón no pesa, lo que pesa son las piernas a los jugadores. Se están haciendo mal las cosas en el campo y en el banquillo», sostuvo Kiko Alonso, de Unión Granate.